Posts Tagged ‘Explotación Sexual’

En el oeste de Montevideo niñas son explotadas sexualmente por 20 pesos


INFORME

Investigación oficial confirmó el fenómeno en la zona, y puede agravarse con la obra de la regasificadora

explotacion-sexual_318356

Hay madres que venden la virginidad de sus hijas en el barrio Los Bulevares, junto al Paso de la Arena. Hay explotadores que abusan de niñas, niños y adolescentes discapacitados. Hay un foco de explotación sexual infantil en la terminal de ómnibus del Cerro. Hay un montón de relatos siniestros que emergieron en la investigación realizada en el oeste de Montevideo por el Comité Nacional de Erradicación de la Explotación Sexual Comercial (Conapees), un organismo estatal integrado por varios ministerios y organizaciones no gubernamentales.

El equipo de investigación de Conapees se reunió el miércoles 25 de junio con referentes institucionales y barriales en el centro de salud del Cerro para informar los avances de una investigación que comenzó en octubre de 2013 y concluirá en los próximos meses con un informe. El Observador participó del encuentro.

La investigación se inició ante la percepción de que existía un fenómeno que puede agravarse con las obras de instalación de la regasificadora.

Se trata de una “investigación exploratoria de percepción”, el primer estudio sobre el tema en la zona. Los profesionales entrevistaron a 53 referentes y consideran que la información se saturó, que lograron develar un escenario delictivo con características particulares que se repite en el discurso de los vecinos y actores sociales y políticos.

La mayoría de los entrevistados confirmó la existencia de explotación sexual comercial de menores de edad en el oeste de Montevideo. En total, los investigadores registraron 50 relatos concretos de explotación. En seis de ellos, los explotados son discapacitados.

El escenario para que este fenómeno se reproduzca y el delito pase desapercibido es casi ideal, de acuerdo a las investigaciones de Conapees. La ilegalidad está presente en la mayoría de las entrevistas. Muchas de las prácticas cotidianas conviven con esa ilegalidad, lo que provoca una naturalización del delito. La droga, la inseguridad, la corrupción policial y la informalidad laboral componen un escenario en el que el delito es moneda corriente. En este ambiente, la explotación sexual padece invisibilidad en contraposición a los delitos de propiedad.

Los entrevistados consideran que los escasos recursos de la Policía no le permiten encargarse de todos los delitos en esa zona, lo que genera que la denuncia de explotación sexual sea dejada de lado. En la mayoría de las entrevistas, la Policía aparece cuestionada en términos éticos y procedimentales.

Incluso, vecinos relataron amenazas de policías cuando intentaron denunciar casos de explotación. Estas amenazas suelen presentarse de forma solapada. “No es bueno que te metas en estos temas”, adviertieron algunos efectivos a una vecina que presentó varias denuncias.

“No tenemos garantías como denunciantes”, se quejó un educador en el encuentro del miércoles con los investigadores. Una vecina del barrio Santa Catalina advirtió que “si se vive en la zona, es difícil denunciar”.

Los investigadores consideran que el miedo aparece como explicación para no denunciar por la dificultad que supone asumir el rol del denunciante, la valoración social negativa del papel de delator y por los temores a represalias. Es que los barrios periféricos a la villa del Cerro son percibidos como “guetos”, en los que resulta accesible reconocer al delator.

Señales de alerta
El presidente de Conapees, Luis Purtscher, mencionó algunas señales que deben llamar la atención. Advirtió que “no es normal que una chica de 14 años se vaya a vivir con un hombre de 40”. “Esto hay que desnaturalizarlo”, agregó.

Los arreglos económicos con hombres adultos, camuflados en noviazgos, son reiterados y, como los embarazos, se presentan como una oportunidad de escapar de hogares donde prima la violencia intrafamiliar. A ello responde, en parte, la alta tasa de embarazo adolescente en el oeste.

“Los dueños de las bocas (de ventas de droga) son los más cotizados”, destacó uno de los integrantes de Conapees.

Rumbo al estallido
El fenómeno estuvo escondido durante décadas y por estas horas comienza a mostrar sus caras. Sin embargo, sigue habiendo más interrogantes que respuestas. “Sabemos que esto existe, ¿y ahora qué vamos a hacer?”, preguntó una vecina en la reunión.

Joaquín, un joven que trabaja como educador en una ONG de la zona, destacó que “no hay consenso sobre cómo abordar la situación” y, en ese sentido, pidió “un mapa de ruta”.

En ese sentido, Purtscher propuso diseñar un dispositivo de atención especializado en la zona y realizar campañas dirigidas desde la mesa local del oeste de Montevideo.

El equipo de Conapees planteó la necesidad de que niños, niñas y adolescentes participen en la construcción de la estrategia para abordar la problemática.

Además, propuso trabajar en la sensibilización y capacitación junto a empresas de transporte y trabajadores que operan en la zona. Es que algunos explotadores o facilitadores trabajan con el volante.

Purtcher también destacó la necesidad de que los informes sobre impacto ambiental y social solicitados a las empresas que se radican en la zona, como las que trabajarán en la instalación de la regasificadora, sean realizados por la Universidad de la República y financiados por las empresas.

Aunque los avances en los últimos 10 años, cuando se creó el Conapees, han sido muchos, el pesimismo prima en los especialistas. “Montevideo no ha estallado por una cuestión de escala. Cuando Montevideo estalle, veremos si la institucionalidad da cuenta. Creemos que no sucederá”, dijo el presidente de Conapees.

 

Por 20 pesos

Niños, niñas y adolescentes reciben desde $ 20 a $ 1.000 para consentir situaciones de abuso, según los relatos de los referentes barriales, sociales y políticos de la zona oeste de Montevideo. Conapees destaca que existen indicios de que los varones explotados de mayor edad exigirían bienes de mayor costo

http://www.elobservador.com.uy/noticia/282348/50-relatos-de-explotacion-sexual-en-el-oeste-de-montevideo/

PROSTITUCIÓN INFANTIL


Ir: “Las hijas de todos”

Menores

Bajo el título “Las hijas de todos”, el grupo Ir del Frente Amplio se refirió a la situación de prostitución infantil, y relacionó el tema con el proyecto de baja de la edad de imputabilidad.

“La explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, tan escandalosa como naturalizada, comienza a ingresar en el debate público tras ciertos fallos recientes de la Justicia, así como algunas opiniones por lo menos irresponsables de una figura pública en las redes sociales”, expresan.

Señalan que “todas las personas tienen derecho a opinar y decidir sobre su sexualidad. Pero considerar que las adolescentes implicadas en situaciones de explotación sexual están haciendo uso de su libertad, es someterlas una vez más al abuso y los prejuicios machistas que son los reales culpables de esa situación”.

Para Ir, “es cínico sostener que una niña, por más que tenga 17 años y está en los albores de la mayoría de edad, pueda decidir sobre si desea o no ofrecer su cuerpo como mercancía, ya que obvias condicionantes se imponen: situación de pobreza, desigualdad de género y desprotección social y familiar”.

Además, “en este año en que habremos de decidir sobre la baja de la edad de imputabilidad, podríamos sostener, no sin temor, que si tuviere éxito esta propuesta sin sentido, estos, al ser tempranamente responsables por sus actos, no serían ya pasibles de seguir teniendo la protección penal especial de hoy ante la explotación; protección, por lo demás, que es correlato a nivel nacional de las exigencias a las que se ha atenido el país por suscribir los convenios de la ONU al respecto”.

“Queremos ciudadanas y ciudadanos que en esos años tan determinantes de la vida, transiten una niñez y adolescencia con derechos protegidos y garantizados por el Estado y la sociedad en su conjunto. Solo será posible cuando entendamos que son las hijas y los hijos de todos”, expresan.

http://www.republica.com.uy

“En la explotación sexual de menores la clave es el cliente”


LA PROSTITUCIÓN SE ACEPTA COMO UN TRABAJO A PARTIR DE LOS 18

Prostitucion

Desde el año pasado, el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) lleva adelante el Programa de Atención a las Víctimas de Explotación Sexual -dirigido por el psicólogo y especialista en explotación sexual Sergio Pereira.

“Cuando un niño o adolescente (mujer, hombre o trans) llega al Programa de Atención a las Víctimas de Explotación Sexual “primero se ve su estado de salud -ya que hubo oportunidades donde se han constatado infecciones sexuales que necesitan una intervención rápida- y paralelamente, se va trabajando en la construcción de un proyecto de vida alternativo al que tenían hasta ese momento”, informó Pereira, consultado por “Primera Voz” de La Catorce 10.

“Luego se empieza a trabajar en la vulneración de muchos derechos ya que cuando son explotados sexualmente es porque ya hay otros derechos vulnerados y se trabaja sobre eso para que vayan disminuyendo y finalmente desaparezcan de manera de poder ir pensando junto a ellos una vida alternativa a la que venían viviendo y en su desarrollo pleno para incorporarse a la sociedad como uno más”.

“La prostitución es a partir de los 18 años y es aceptada como un trabajo y se diferencia de la explotación donde también hay un relacionamiento sexual -como la pornografía o el turismo sexual-, pero con menores de 18 años. Lo que tenemos, es una persona adolescente hasta el día antes de cumplir los 18 años y después de los 18 años, la adultez”, puntualizó Pereira.

“La clave de este problema es el cliente y en la medida que apuntemos hacia él y logremos minimizar su existencia, la situación tiende a desaparecer”. Por eso, -continuó Pereira- “la campaña 2013 de Unicef apuntó básicamente a eso, porque además eran los que estaban más invisibilizados-, pero ahora el Poder Judicial ha intervenido en situaciones como estas -como ocurrió en Cerro Largo-, y deja en claro que vale la pena comprometerse en la situación para que pueda revertirse”.

“Esperamos que entre hoy y mañana las adolescentes que integraban la red de abuso sexual que funcionaba en Melo y en Punta del Este sean derivadas desde el Poder Judicial al INAU si el juez lo considera oportuno. Nosotros el 31 de diciembre nos presentamos como INAU en el Poder Judicial de Cerro Largo (Melo) y ponernos a las órdenes”, afirmó.

“El cliente es fundamental; es el que da vida a la explotación sexual”


Entrevista a Sergio Pereira, director del Programa de Atención a las Víctimas de Explotación Sexual

sergio-pereira_299173

La red de explotación sexual que funcionaba en Melo y Punta del Este, y que fue desarticulada la semana pasada después de tres meses de investigación, tenía como víctimas a siete adolescentes que serán atendidas por el Instituto del Niño y el Adolescente (INAU). En ese organismo funciona desde hace un año el Programa de Atención a las Víctimas de Explotación Sexual, que ya ha trabajado con 56 menores en similar situación. Sergio Pereira, su director, destacó que casos como este –en el que uno de los procesados es Javier Moya, un conocido empresario– o el de “la casita del parque” –por el que fue encarcelado el exsecretario general de la Intendencia de Paysandú, Horacio De los Santos– ponen de relieve el rol “fundamental” del cliente.
¿Cómo trabajará el INAU con las adolescentes involucradas en la red de explotación?
Por ahora no han sido derivadas por el juzgado para trabajar con ellas, pero al INAU le corresponde diagnosticar la situación de las chiquilinas derivadas y a partir de ahí se verá cómo se trabaja.
¿En qué consiste la intervención?
En general la gente piensa en internación. Nosotros estamos pensando en acompañar la situación de las chiquilinas, ver por qué estaban viviendo esta situación de explotación. A partir de ahí, empezar a trabajar con ellas para cambiar eso y que vayan construyendo un proyecto personal. Se va a tener que pensar distinto para las que estaban involucradas hace dos años y para alguna que se puede haber sumado hace unos meses. Con el tiempo el daño es mayor, y la construcción de eso como proyecto personal también se va instalando con más fuerza. Y más si hay algún progenitor involucrado, como aparentemente hay, porque ahí la situación está reafirmada por su familia.
¿Y qué desafío supone eso?
Un desafío muy grande porque implica transmitirle que lo que estaba haciendo su familia era perjudicial para su desarrollo como persona, y que nosotros entendemos que eso vulnera más sus derechos.
¿Cuánto tiempo puede llevarle al INAU esa intervención?
Nuestro programa empezó a trabajar en febrero de 2013, pero evidentemente hay situaciones que llevan más de un año y que hay que atender con paciencia y tolerancia a la frustración. Muchas veces vuelven a la situación de la que al principio parecía que querían salir definitivamente. Recaen por algún motivo. Es lo que conocen, les ha dado cierta identidad como personas. Lo hemos vivido en algunos procesos este año.
¿Cuántas personas explotadas atendió el INAU en 2013?
Entre chicas, varones y personas tras, el programa atendió 56 personas el año pasado, de las cuales 26 fueron del interior. Todas menores. No todas las atendimos directamente; en algunos casos asesoramos a los equipos que trabajan en territorio. INAU tiene dos equipos: uno instalado en Montevideo (con cuatro educadoras, un asistente social, y una psicóloga en proceso de integración) y dos equipos para ir al interior. Uno de estos irá mañana (por hoy) a trabajar a Cerro Largo.
¿Los casos de explotación sexual vienen en aumento?
Lo que está en aumento es la posibilidad de visualizarlo cada vez más, de parte de los equipos que trabajamos en esto y de la población en general. Las ONG que trabajan desde hace años ven que las situaciones existen hace mucho y que la gente ahora está más atenta y alerta para denunciar.
¿Entonces el fenómeno no aumentó?
No puedo decir que no, pero pensamos que no.
En este caso sucedió algo no muy habitual, y es que se castigó más a quien recibió los servicios de la adolescente, que al proxeneta detrás. Por ser conocido, recibió más condena social.
Sí, también me parece que esto ha sido consecuencia de la sensibilización y las campañas que ha impulsado el comité, que hizo Unicef el año pasado y luego también la fundación Visionair, diciendo que esto existe porque existen clientes. Ha ido entrando de a poco y también en los medios de comunicación se nota un aprendizaje. También el caso de (Horacio) De los Santos, en Paysandú, ha puesto de relieve que los clientes en muchos casos son personas de mucho dinero. Por suerte la gente se indigna con eso.
¿Qué es más grave, el delito del proxeneta o el del explotador?
Existe el proxeneta porque existe el cliente explotador. No es que el proxeneta no tenga importancia, pero el cliente es fundamental; es el que da vida a esta problemática.
Algunos especialistas resaltan que los clientes suelen ser “padres” o “vecinos”. ¿Por qué?
Eso refiere a que no pensemos solo en estas personas adineradas que ahora salen en la prensa o en los camioneros y otras personas… Pueden ser también aquellos que uno no quiere imaginarse. Muchas veces en los pueblos hay jubilados que viven solos, y de repente alguna gurisita sale de su casa con dinero o con un kilo de algo. No quiero decir que todos los jubilados sean explotadores. Digo que muchas veces son personas que están en el almacén haciendo los mandados al lado de uno.

http://www.elobservador.com.uy

A %d blogueros les gusta esto: