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Cinco alimentos antienvejecimiento


Dieta

Dieta saludable

Estos cinco alimentos son esenciales para evitar el envejecimiento y para adquirir los nutrientes necesarios.

Pescado

Según un artículo de Huffington Post, el pescado es rico en ácidos grasos Omega 3, que pueden contribuir a reducir el colesterol y los dolores artríticos. Además de que contribuye a la salud ocular, ya que disminuye las posibilidades de sufrir cataratas.

Sandía

Investigadores de la Universidad de Texas A&M descubrieron que varios nutrientes que se encuentran en la sandía son buenos para la libido. “La arginina, que estimula el óxido nítrico y relaja los vasos sanguíneos (precisamente el mismo efecto que tiene la Viagra), puede servir para tratar la disfunción eréctil y quizás hasta para prevenirla”, afirma el investigador Bhimu Patel.

Bananas

Esta fruta es rica en potasio, mineral que ayuda a tu cuerpo a regular el sodio.

Pasas

Un estudio británico reveló que esta fruta nos puede ayudar a perder peso y a sentirnos saciados.

Leche de almendras

La osteoporosis es uno de los problemas de salud más comunes asociados al envejecimiento. Esta bebida tiene mucho calcio y a la vez pocas calorías.

http://www.espectador.com/salud/294078/cinco-alimentos-antienvejecimiento

Frutas y hortalizas con más pesticidas de los admitidos


PLAGUICIDAS FUERA DEL MÁRGEN

La presencia de residuos de plaguicidas por encima de lo admitido de acuerdo a los Límites Máximos (LMRs) establecidos por la Unión Europea, se detectó en un 10% de las muestras de frutas y hortalizas analizadas en nuestro medio.

frutas y verduras

Los valores elevados resultaron de controles realizados en 2013 por la Intendencia de Montevideo.

En el informe oficial que dio a conocer la comuna capitalina se aclara que los Límites Máximos de Residuos o plagicidas son en general más exigentes en la reglamentación europea que los fijados en la que se usa a nivel nacional, “por lo cual algunos resultados ubicados dentro de los valores admitidos por el Codex (empleado en Uruguay) están excedidos de acuerdo a la Unión Europea”.

Considerando las tablas del Codex Alimentario local, en 2013 la cantidad de muestras con residuos de plaguicidas por encima de los limites establecidos se redujo a la mitad respecto a 2012. Los excesos de los valores se debe a la presencia de los plaguicidas Imazalil, Cipermetrina, Diazinon e Iprodione.Un 9% de las muestras presentan residuos de plaguicidas que no están reglamentados por el Codex .

En 70% de las muestras no había residuos

El Servicio de Regulación Alimentaria, a través del Laboratorio de Bromatología de la Intendencia de Montevideo, realiza controles regulares sobre residuos de plaguicidas en frutas y hortalizas. En 2013 se tomaron 753 muestras; en un 20% se constataron valores menores o iguales al límite de la Unión Europea, y en un 70% de las muestras no se detectaron plagicidas. Los valores superiores a los admitidos por el Codex nacional se vieron más en frutas que en hortalizas.

http://www.elpais.com.uy/informacion/frutas-hortalizas-mas-pesticidas-admitidos.html

Un enemigo encubierto entre los alimentos


EL DOCUMENTAL “FED UP” APUNTA HACIA EL AZÚCAR COMO EL GRAN VILLANO

El documental titulado “Fed Up” que se estrenó el viernes en EE.UU. denuncia que el 80% de los 600.000 productos comestibles que se venden en ese país contienen azúcar agregada.

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LOS ANGELESLUIS URIBE – EFElun may 12 2014

Es un problema que afecta de forma especial a la comunidad hispana, con altos índices de obesidad y adicción al azúcar.

La película hace seguimiento a la vida de varias familias, entre ellas una familia hispana, mostrando cómo el azúcar puede ser tan adictiva como la cocaína. “Es muy importante ver que, en el estudio que se muestra en la película, se señala cómo nuestro cerebro genera una adicción al azúcar que es tan o más fuerte que la adicción a la cocaína”, explicó Kuno Becker, actor y director mexicano que narra la versión en español de Fed Up, que será estrenada el 16 de mayo.

Según afirma en el documental el doctor Robert Lustig, profesor de pediatría de la Universidad de California San Francisco, el problema no es solo el de ser más activos y hacer más ejercicio como algunas campañas lo promueven. “Olvídese de eso. Hay 600.000 productos alimenticios en Estados Unidos y 80 % de ellos contienen azúcar agregada”, afirma el médico y profesor universitario.

“Usted puede llegar a ser un adicto”, advirtió Lusting, quien destacó que el azúcar es tan o más adictiva que la heroína.

“Yo me considero uno de los tantos adictos al azúcar”, aseveró a su vez Becker. “Uno se ríe y le parece simpático por ser `muy dulcero` como dicen en mi país, pero es un problema grave porque comemos de acuerdo con el sabor de la comida y no de acuerdo con la conveniencia”, agregó el cineasta mexicano.

“Más del 95 % de los estadounidenses serán obesos o estarán en sobrepeso en dos décadas”, advierte el documental que ha sido anunciado como “la película que la industria alimenticia no quiere que usted vea”.

 

Producido por Laurie David, ganador de un Oscar por su producción de Una verdad inconveniente y la periodista Katie Couric, el filme dirigido por Stephanie Soechtig, busca “cambiar para siempre la forma en que usted come”.

Becker criticó la falta de información adecuada en muchos de los productos alimenticios en los que la presencia del azúcar no se específica claramente. “Es un problema de las grandes corporaciones tratando de hacer dinero a costa de lo que sea, en este caso es a costa de la salud de las personas y pase lo que pase, teniendo como prioridad las ganancias”, afirmó.

“Estamos bombardeados todos los días mediáticamente por el comercio de toda esta comida que no es alimenticia y luego por el afán de adelgazar y luego por el consumo de las medicinas para las enfermedades que se generan”, dijo el que presta su voz en español a Fed Up.

Becker desea que la película, del sello RADiUS-TWC, inicie un proceso de pensamiento crítico y autoevaluación en cada persona que la vea. “Me gustaría que nos hiciéramos la pregunta, si tienen razón y hay pruebas científicas de que la adicción al azúcar puede ser más fuerte que la cocaína, ¿soy yo uno de esos adictos al azúcar?”.

“Ya eso sería algo bueno. Es un proceso largo, pero si no comenzamos, el cambio no va a suceder nunca”, aseveró.

De acuerdo con un estudio publicado en el 2010 por la Oficina de Salud de Grupos Minoritarios, los latinos en Estados Unidos tienen un 20 % más de probabilidades de ser obesos que los blancos no hispanos

“La conclusión a que llego es que tenemos que llenar ese vacío espiritual con lo que nuestra mente va a ser menos manipulable”, anotó Becker al señalar el riesgo del materialismo o el ansia de poder. “Necesitamos centrarnos más en lo espiritual para darle más fuerza a nuestra mente y así evitar (entre otras cosas) comer solo por el sabor de las cosas. Es un trabajo interno de convicción”, concluyó.

Una de cada 8 personas padece hambre en el mundo


ESTUDIO

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación reveló que hay 842 millones con sus necesidades alimenticias insatisfechas.

524ab30c71431El número de personas que padecen hambre en el mundo bajó de 868 millones en 2010-12 a 842 millones en 2011-13, lo que significa que casi uno de cada ocho habitantes sigue careciendo de alimentos suficientes, según un informe publicado por la ONU.

El constante crecimiento económico en los países en desarrollo ha mejorado el acceso a los alimentos, señala el informe “El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo”, que divulga anualmente en Roma la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

La región del mundo con más gente que padece hambre continúa siendo el África subsahariana (24,8%), según el informe. La gran mayoría de personas que pasan hambre viven en países en desarrollo, mientras que unos 15,7 millones se encuentran en los países desarrollados, calculan los expertos de la FAO.

“El constante crecimiento económico en los países en desarrollo ha mejorado los ingresos y el acceso a los alimentos. Un repunte reciente en el crecimiento de la productividad agrícola, apoyado por el aumento de la inversión pública y el renovado interés de los inversores privados en la agricultura, ha hecho mejorar la disponibilidad de alimentos”, subraya el informe.

El estudio reconoce que en algunos países, entre ellos varios de América Latina, las remesas de los inmigrantes “juegan un papel en la reducción de la pobreza, llevando a una mejor alimentación y progresos en la seguridad alimentaria”.

Esos ingresos también contribuyen a impulsar las inversiones productivas de los pequeños agricultores. A pesar de los progresos realizados en todo el mundo, “persisten marcadas diferencias en la reducción del hambre” y en el África subsahariana sólo se han conseguido progresos modestos. 

Tampoco se observaron avances recientes en Asia occidental, mientras que Asia meridional y África del Norte fueron testigo de un “lento progreso”, subraya el comunicado.

En América Latina así como en Asia Oriental y el Sudeste asiático fue donde se registraron “reducciones más importantes en el número de hambrientos y la prevalencia de la subalimentación”, señala la FAO, con base a los datos del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

“Desde 1990-92, el número total de personas subalimentadas en los países en desarrollo se ha reducido en un 17%, pasando de 995,5 a 826,6 millones”, recuerda.

El ambicioso objetivo fijado en Roma en 1996 en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA) -reducir a la mitad en 2015 el número de personas que padecen hambre en el mundo-, “no podrá cumplirse a nivel global, a pesar de que 22 países lo lograron ya a finales de 2012”, recuerda la FAO.

http://www.elpais.com.uy

La FAO y el PNUMA lanzan una campaña contra el desperdicio de alimentos


Consumidores, industria y gobiernos pueden ayudar a reducir los 1 300 millones de toneladas de alimentos que se desechan anualmente

Foto: ©FAO/Marco Salustro

Consumidores y minoristas pueden ayudar a reducir el desperdicio de alimentos

22 de enero de 2012, Ginebra/Roma – Medidas sencillas por parte de consumidores y vendedores minoristas de alimentos pueden reducir drásticamente los 1 300 millones de toneladas de alimentos que cada año se pierden o desperdician y ayudar así a crear un futuro sostenible, según una nueva campaña mundial para reducir el desperdicio de alimentos presentada hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otros  socios.

La campaña Think.Eat.Save. Reduce Your Foodprint(“Piensa. Aliméntate. Ahorra. Reduce tu huella alimentaria”) surge en apoyo de la Iniciativa SAVE FOOD (“Ahorrar alimentos”) para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena de producción y consumo de alimentos -promovida por la FAO y los organizadores de la feria comercial Messe Düsseldorf- y la Iniciativa Hambre Cero del Secretario General de la ONU. La nueva campaña se dirige específicamente a los alimentos desperdiciados por los consumidores, los minoristas y la industria hotelera.

La campaña aprovecha la experiencia de organizaciones como WRAP (siglas en ingles de Waste and Resources Action Programme, Programa de acción para el desperdicio y los recursos), Feeding the 5,000 y otros socios, incluyendo gobiernos nacionales, que tienen considerable experiencia en identificar y modificar las prácticas derrochadoras.

La campaña Think.Eat.Save. tiene como objetivo acelerar las medidas y proporcionar una visión global y un portal de intercambio de información (www.thinkeatsave.org) para las múltiples y diversas iniciativas en curso en todo el mundo.

A nivel mundial, alrededor de un tercio de todos los alimentos que se producen -por valor de cerca de un billon de dólares EEUU- se pierde o se desperdicia en los sistemas de producción y consumo alimentarios, según los datos publicados por la FAO. La pérdida de alimentos se produce sobre todo en las etapas de producción -recolección, procesamiento y distribución- mientras que el desperdicio ocurre por lo general a nivel del minorista y el consumidor, al final de la cadena de suministro de alimentos.

“En un mundo de siete mil millones de habitantes, que aumentarán a nueve mil millones en 2050, el desperdicio de alimentos no tiene sentido ni a nivel económico, ni ambiental ni ético”, aseguró el Secretario General Adjunto de la ONU y Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.

“Aparte del coste que conlleva, toda la tierra, agua, fertilizantes y la mano de obra necesarios para cultivar esos alimentos se pierde. Por no hablar de las emisiones de gases de efecto invernadero producidos por la descomposición de los alimentos en los vertederos y el transporte de los alimentos que finalmente se desechan”, añadió Steiner. “Para hacer realidad la visión de un mundo realmente sostenible -concluyó-, necesitamos transformar la forma en que producimos y consumimos nuestros recursos naturales”.

“Juntos, podemos invertir esta tendencia inaceptable y mejorar la vida de las personas. En las regiones industrializadas, casi la mitad del total de alimentos desperdiciados, alrededor de 300 millones de toneladas al año, se debe a que los productores, minoristas y consumidores desechan  alimentos que todavía son aptos para el consumo “, señaló el Director General de la FAO, José Graziano da Silva. “Es más que la producción total neta de alimentos de África subsahariana, y sería suficiente para alimentar a los cerca de 870 millones de personas con hambre que hay en el mundo”, alertó.

“Si podemos ayudar a los productores de alimentos a reducir las pérdidas a través de mejores métodos de recolección, procesado, almacenamiento, transporte y comercialización, y combinar esto con cambios profundos y duraderos en la forma de consumir alimentos, podremos entonces tener un mundo más sano y sin hambre, añadió Graziano da Silva.

El sistema alimentario mundial tiene profundas implicaciones para el medio ambiente, y producir más alimentos de los que se consumen sólo agrava las presiones, entre ellas las siguientes:

  • Más del 20 por ciento de las tierras cultivadas, el 30 por ciento de los bosques y el 10 por ciento de los pastizales se encuentran en proceso de degradación;
  • A nivel mundial, han desaparecido el 9 por ciento de las reservas de agua dulce. El 70 por ciento de este recurso se destina a la agricultura de regadío;
  • La agricultura y los cambios de uso del suelo, como la deforestación, contribuyen al 30 por ciento del total de las emisiones de gases de efecto invernadero;
  • El sistema agroalimentario consume cerca del 30 por ciento de la enegía disponible en el mundo;
  • La sobrepesca y la mala gestión contribuyen a la reducción de las poblaciones de peces: cerca del 30 por ciento de las poblaciones de peces marinos se consideran hoy sobreexplotadas.

Sostenibilidad

Uno de los factores que impulsaron la campaña fue el resultado de la Cumbre de Río +20 en junio de 2012, en la que los Jefes de Estado y de gobierno dieron el visto bueno para la creación de un marco de diez años de Programas de patrones de consumo y producción sostenibles (CPS). El desarrollo de un programa de CPS para el sector de la alimentación debe ser un elemento esencial de este marco, dada la necesidad de mantener la base mundial de producción alimentaria, reducir su impacto ambiental, y alimentar a una creciente población humana.

“No puede haber ninguna otra área tan representativa de las oportunidades para un mundo que haga un uso mucho más eficiente de los recursos y sostenible. Y no hay otro tema que puede unir Norte y Sur, consumidores y los productores de todas partes en una causa común”, añadió Steiner.

Según la FAO (http://www.fao.org/save-food/es/), cerca del 95 por ciento de la pérdida y el desperdicio de alimentos en los países en desarrollo son pérdidas involuntarias en las primeras etapas de la cadena de suministro de alimentos debido a limitaciones financieras, técnicas y de gestión en las técnicas de recolección, instalaciones de refrigeración y almacenamiento en condiciones climáticas difíciles, infraestructuras, y sistemas de envasado y comercialización.

Sin embargo, en el mundo desarrollado tiene mucha mayor importancia el final de la cadena. Aquí al nivel de elaboración de alimentos y venta minorista, se desperdician grandes cantidades de alimentos debido a prácticas ineficientes, estándares de calidad que dan excesiva importancia a la apariencia, confusión sobre las fechas en las etiquetas y consumidores que se apresuran a tirar alimentos en buen estado debido a que han comprado en exceso, por almacenarlos de forma inadecuada y la preparación de demasiada cantidad de comida.

El desperdicio per cápita de los consumidores se sitúa entre 95 y 115 kg al año en Europa y Norteamérica/Oceanía, mientras que los consumidores en África subsahariana, Asia meridional y Sudeste asiático tiran solamente entre 6 a 11 kg al año.

Según WRAP, una familia media del Reino Unido podría ahorrar 680 libras esterlinas por año (1 090 dólares EEUU) y el sector británico de hostelería podría ahorrar 724 millones de libras (1 200 millones de dólares EEUU) al año si hiciera frente al desperdicio de alimentos.

“En el Reino Unido hemos demostrado que abordar el desperdicio de alimentos a través de la participación con los consumidores y mediante un acuerdo colectivo con los minoristas y las marcas, reduce las presiones medioambientales y ayuda al crecimiento económico “, explicó Liz Goodwin, Directora ejecutiva de WRAP. “Con una población en aumento, se pondrá aún más presión sobre los recursos, y estamos contentos de habernos asociado a la campaña Think. Eat. Save del PNUMA y la FAO. Es un gran comienzo para hacer frente al desperdicio de alimentos a escala mundial”.

En línea similar a la de otras partes del mundo, la Unión Europea está estudiando la cuestión del desperdicio de alimentos, y la Comisión Europea ha prestado su apoyo a la nueva iniciativa.

“En la UE nos hemos fijado la meta de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos comestibles para 2020 y para eliminar virtualmente su envío a vertederos para el año 2020, la Comisión tiene previsto presentar el año que viene ideas sobre la sostenibilidad del sistema alimentario que estarán muy centradas en el desperdicio alimentos “, aseguró el Comisario Europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik

“Un menor desperdicio de alimentos llevaría a un uso más eficiente de la tierra, mejor gestión de los recursos hídricos, un uso más sostenible de fósforo, y tendría repercusiones positivas sobre el cambio climático. Nuestro trabajo encaja perfectamente con el lanzamiento de esta iniciativa”, añadió Potocnik.

Para que la campaña desarrolle su gran potencial, todo el mundo tiene que participar: familias, supermercados, cadenas hoteleras, escuelas, clubes deportivos y sociales, directores de empresas, alcaldes, líderes nacionales y mundiales.

El sitio en Internet de la campaña, http://www.thinkeatsave.org proporciona consejos sencillos para consumidores y minoristas, permite a los usuarios comprometerse a evitar el desperdicio de alimentos, y ofrece una plataforma para que los que dirigen campañas intercambien ideas y creen una verdadera cultura global de consumo sostenible de alimentos.

http://www.fao.org/news/story/es/item/168570/icode/

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