Archive for 10/07/15

Mutualistas pierden US$ 40 mil al día por no haber ajustado la cuota


Según las empresas, aumentos de salarios dependen de incrementar valores; le reclaman al gobierno

mutualistas

La negociación en la salud por los consejos de salarios engloba al Sindicato Médico del Uruguay (SMU), la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) y a las mutualistas, sobre quienes, en definitiva, termina cayendo el aumento salarial de 3% anual para este quinquenio que reclaman los médicos y trabajadores no médicos del sector privado.

Sin embargo, la situación de las mutualistas para pensar en un aumento que implique 15% en todo el quinquenio –lo que el Ministerio de Economía estima que crecerá el país en estos cinco años- no es la más favorable. Los centros de salud privados solicitan al Ministerio de Economía (MEF) un ajuste de 8,44% de la paramétrica (que es el aporte monetario del Sistema Integrado de Salud a las empresas) y un aumento de 6,27% de la cuota salud, que incluye las capitas (aporte por cada usuario) y las metas.

Según dijeron a El Observador José Antonio Kamaid y Daniel Porcaro, representantes de las instituciones de Montevideo en los consejos de salarios, desde el 1° de julio –fecha desde la que solicitan que se hiciera el ajuste- las mutualistas de la capital llevan perdiendo, en total, US$ 40 mil por día. A la fecha acumulan una pérdida total de U$S 400 mil porque el Poder Ejecutivo aún no ajustó la paramétrica.

En una carta enviada al MEF a fines de junio, que dio a conocer el semanario Búsqueda la semana pasada, la Cámara de Instituciones y Empresas de la Salud (CIES), la Federación Médica del Interior (FEMI), Médica Uruguaya (Mucam) y el Plenario de las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC) solicitan “un ajuste y aumento de los valores de la cuota salud del Fondo Nacional de Salud (Fonasa)”, que sea aplicable a partir del primer día de este mes.

“Se debe ajustar el monto de las capitas y tener los recursos para que las instituciones logren mantener un equilibrio operativo que no han tenido desde el inicio. Es vital que se haga”, dijo Porcaro.
El 8,44% de aumento fue calculado según las variaciones en los costos de las IAMC e incluye 7% por la inflación que se espera para este período y 3,2% por la inflación del último año sobre el valor de la cuota salud, las cuotas individuales y las tasas moderadoras, detallan en la carta enviada al MEF, con copia al ministro de Salud Pública, Jorge Basso.

La misiva fue enviada luego de que el MEF no asistiera a dos de las tres reuniones por consejos de salarios de la salud privada que hubo hasta el momento.

En bloque pero con trabas

El 3 de junio, las cámaras de los prestadores de salud y los gremios médicos y no médicos enviaron una carta al ministro Basso en el que destacaban la “necesidad de resolver la brecha acumuladas entre los costos de atención observador y el valor de las capitas vigentes”, además de incrementos salariales al mismo ritmo que crece la economía.

Pero sin un ajuste extra de la cuota salud –metas y capitas- las mutualistas no podrán acatar los reclamos salariales de los gremios. Por ese motivo, teniendo en cuenta 3% anual que solicitan la FUS y el SMU, el déficit de las instituciones de Montevideo, que llega a 4,5% anual y el déficit operativo anual en todo el país –que es de 3,4%- calcularon que ese aumento adicional debía llegar a 6,27%.
Porcaro sostuvo que tanto el 8,44% como el 6,27% son cifras para que las mutualistas dejen de perder dinero, pero no para que generen ganancias por encima de lo esperable. “Es para empatar”, recalcó.

Desde 2012 y hasta 2014, las mutualistas de Montevideo acumularon pérdidas por US$ 80 millones. Con ese panorama, las instituciones insisten en que sin un ajuste como el solicitado los médicos y trabajadores no médicos de la salud privada no podrán cobrar un sueldo 3% mayor por año, como el que intentan negociar.

De hecho, Porcaro y Kamaid manifestaron que avanzar en las negociaciones por los consejos de salarios con el panorama actual es dificultoso. De todos modos, si se llega a un acuerdo sin el aumento que las mutualistas reclaman y luego ese aumento se cumple, las instituciones podrían volver a negociar.

“Clases de impacto” en lengua y matemáticas a nuevos liceales


liceales

El Consejo de Educación Secundaria (CES) trabaja en el curriculum que implementará en el espacio de nivelación para los alumnos, que egresando de la escuela no estén preparados para ingresar a primero de liceo. También analiza el sistema de acreditación que tendrá este espacio, manifestó a El Observador el consejero de Secundaria, Javier Landoni.

Ayer El Observador informó que entre las líneas programáticas para el próximo quinquenio, el CES planifica un aula cero -según se denominó desde el sindicato de profesores- para derivar a aquellos alumnos de primer año con dificultades.

Landoni confirmó esa iniciativa, aunque negó que lleve el nombre aula cero. Advirtió que esa propuesta formará parte de lo que Secundaria institucionalizará como liceos de verano. De ser aprobado en el presupuesto, ese espacio funcionará desde marzo de 2016 en los primeros años de algunos liceos del país. No obstante, la meta es llegar al final del quinquenio con el programa implementado en los 255 centros de Ciclo Básico.

“Si (los alumnos) tienen dificultades no le podemos poner 13 materias, porque terminan yendose del liceo”, indicó Landoni

El consejero explicó que la propuesta consiste en que aproximadamente durante dos semanas de marzo, todos los alumnos de primer año asistan a “clases de impacto de lengua y matemática”. Al finalizar ese período, se realizará un diagnóstico de cada estudiante. A partir de allí, a aquellos alumnos que tengan alguna dificultad se los acompañará con apoyo especial, pero ingresarán a primer año. En tanto, a quienes no logren las habilidades mínimas, se los derivará a un espacio de nivelación (aula cero), donde tendrán solamente algunas materias y se los apoyará para que logren el nivel necesario.

Landoni manifestó que todavía se está trabajando en la definición del currículum y en el sistema de acreditación para ese nivel, ya que al ser una experiencia nueva esos criterios aún no están establecidos. Aseguró que matemática y lengua formarán parte de la currícula, pero el resto de las asignaturas todavía no están definidas.”Si tienen dificultades no le podemos poner 13 materias, porque terminan yendose del liceo”, indicó.

La idea es que este nivel sea un “espacio de experimentación”, “un acercamiento a la vida liceal y una propuesta de adaptación”. Advirtió que los estudiantes permanecerán allí el tiempo que sea necesario. Puede ser un par de meses o un año, aclaró.

A su vez, Secundaria reimpulsará en Ciclo Básico la figura del profesor orientador pedagógico y la del profesor con 30 horas dedicadas a un solo liceo.

Bachillerato

Para Bachillerato, las autoridades tienen previsto institucionalizar el acompañamiento entre pares y de docentes a través de apoyaturas, adelantó Landoni. Señaló que para concretar el acompañamiento entre pares se apostará a dar mayor espacio al programa interinstitucional Compromiso Educativo. Se trata de un programa que ya se implementa en 80 centros de educación media (Secundaria y UTU) de 15 departamentos, en el que estudiantes terciarios y universitarios apoyan a alumnos de educación media en espacios que funcionan al menos una vez por semana.

Acompañamiento y repetición

Landoni señaló a El Observador que los programas de acompañamiento a los estudiantes están dando resultados positivos. Adelantó que en el liceo N° 70 del Cerro y en el N°74 de Colón, las cifras de repetición en 2014 bajaron entre 3 y 4%. El índice en 2013 se había ubicado en 48,8% y 34,7%, respectivamente. Aseguró que ese logro se debe también a la adecuación curricular que los centros realizaron para mejorar los aprendizajes.

http://www.elobservador.com.uy/clases-impacto-lengua-y-matematicas-nuevos-liceales-n659633

Crecen las consultas por trastornos de pánico en Uruguay


LO LLAMAN LA “LA VEDETTE” DE LOS TRASTORNOS

Pedro estaba trabajando. Iba en su camioneta de reparto entregando pedidos como todos los días. De 34 años, casado felizmente desde hace dos, con un aumento de salario relativamente reciente, su atención estaba puesta en la radio, los coches delante y detrás y la lista de direcciones a donde entregar.

panico

“La crisis o el ataque de pánico definitivamente es una gran crisis de angustia y ansiedad”

En un momento le empezó a molestar el estómago y le dieron ganas de vomitar. Al mismo tiempo se empezó a oscurecer el cielo, los autos frente a él y en los costados y de un momento al otro el corazón empezó a latir más rápido; el cuerpo le transpiraba y el pecho le dolía cada vez más, relató.

“Me asusté mucho. Pensé que me estaba muriendo”, contó a El País. Cuando la emergencia llegó, le dieron un tranquilizante y le dijeron que había tenido un ataque de pánico. “Me pareció rarísimo, no les creí”.

Consultó a su médico y este le indicó una batería de análisis de sangre, además de un chequeo cardiológico. Todo le dio normal. A 15 días de ese momento, admite que “estaba pasado” de estrés, presión y exigencia de familiares cercanos. Comenzará terapia y no descarta que le indiquen psicofármacos por cierto tiempo.

Pablo Trelles, excoordinador del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, contó que la tercera parte de las consultas que recibe están siendo por este tema. “La crisis o el ataque de pánico definitivamente es una gran crisis de angustia y ansiedad”, remarcó.

“La percepción que tiene el individuo del estado del cuerpo en ese momento aumenta el miedo y se convierte en un círculo vicioso en el que el miedo retroalimenta los síntomas y el individuo no sabe qué hacer, Nadie se muere de una crisis de pánico pero el sufrimiento durante un ataque es muy grave”, subrayó Trelles.

Para Luis Gonçalvez, profesor adjunto del Instituto de Psicología Clínica de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República, el de pánico se ha convertido en “la vedette” entre los trastornos de ansiedad, término general que abarca varias formas de un trastorno mental caracterizado por miedo y ansiedad.

Gonçalvez comenzó a ver este tipo de trastornos a mediados de la década de 1990 y vio cómo se fueron incrementando los casos con el paso de los años.

Uruguay no tiene estadísticas de personas que padezcan estos episodios pero en la mayoría de los casos se trata de personas entre 18 y 40 años. La mayoría son mujeres pero también hay casos de hombres como Pedro. Estudiantes que vienen del interior del país a la universidad lo han presentado, comentó Trelles.

El año próximo el Centro de Investigación Clínica de la facultad de la Facultad de Psicología (CIC-P) comenzará una investigación específica sobre el tema. Trabajarán con dos grupos; uno recibirá terapia y el otro será un grupo control; evaluarán un tratamiento psicológico que ha dado resultado en otros trastornos.

Terapia.

El tratamiento del CIC-P apunta a superar los ataques y, si es posible, a no tomar medicamentos psiquiátricos. Gonçalvez contó que buscan concentrase en la respiración y ciertos ejercicios específicos que “desensibilizan” el primer, el último y el peor ataque de pánico. Esto significa que al tomar contacto con el ataque la persona lo puede recordar sin que le produzca perturbación.

Los ejercicios de respiración buscan que la persona pueda ir recuperando la confianza en su cuerpo para “después recuperar la confianza en las relaciones y en la vida en general”, contó el psicólogo. La idea, indicó, es que aprenda a relajarse ante el menor síntoma de ansiedad.

Trelles, por su parte, contó que cuando se indica psicofármacos para combatir trastornos de pánico indican los llamados ISRS, que, aseguró, no generan dependencia y tienen efectos secundarios menores como mareos. Los fármacos son complementados con terapias. En su caso recomendó las cognitivo comportamentales, las cuales trabajan en la relación entre pensamiento y conducta.

Por último, en cuanto a cómo actuar ante una persona que está sufriendo una crisis, Gonçalvez dijo que lo mejor es identificar lo que está pasando, que no están exagerando y ayudarlos a que respiren lenta y profundamente y recuerden que nadie falleció ni enloqueció nunca por un trastorno de pánico.

CLAVES.

1 – Familia.

Desconocen por qué unas personas desarrollan el trastorno y otras no. Estiman que existe predisposición genética y que si la madre o un familar cercano experimentó trastornos de este tipo pueden transmitir la tendencia.

2 – Vida.

En general las personas llegan al psiquiatra cuando tuvieron más de un ataque y han pasado por cardiólogos, gastroenterólogos, exámenes de sangre y otros. Su cuerpo está aparentemente sano pero suelen tener una vivencia de estrés, tensión, angustia acumulada, miedo, y autoexigencia extrema.

3 – Respira.

Habitualmente tienen una duración de pocos minutos. Recomiendan tanto a personas que lo sufren como a quienes los acompañan que se intente respirar lenta y profundamente en el estado de crisis; lentamente el cuerpo va volviendo a la normalidad y el ataque va pasando.

ANSIEDAD EN PLENO


Exigencia. Repulsión al fracaso no colabora

La forma como se interpreta la realidad, los altos niveles de exigencia y la repulsión al fracaso, son vistos como razones fundamentales para que se los califique como “el mal de estos tiempos”.

Psicólogos. Revista dedicada a trastornos

En el pasado mes de marzo la revista de la Coordinadora de Psicólogos del Uruguay dedicó un número completo a los trastornos de ansiedad y destacó entre ellos los de pánico (panic attack).

Vulnerables. Afrontar la realidad

En estos tipos de trastornos no hay curación, ni sanación, hay vulnerabilidad inmunológica, es decir, funcionalidad e incremento de recursos para el afrontamiento a la realidad, indica la editorial.

http://www.elpais.com.uy/vida-actual/ataques-panico-crecen-consultas-uruguayos.html

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