Falta de personal hace peligrar neurocirugías en Tacuarembó

cirujanos
Por bajos salarios, no pueden cubrir guardias en centro que es de referencia
Dolores de cabeza que aumentaban con el paso del tiempo, visión doble y la pérdida de fuerza en el brazo derecho llevaron a María a consultar con un neurocirujano. Luego de tomografías y resonancias llegó el diagnóstico: con 35 años, María (no es su nombre real) tenía un tumor en la base del cráneo y la única solución era una cirugía.

El viernes pasado, el equipo del Centro Regional de Neurocirugía de Tacuarembó (Cerenet) operó a la mujer mediante una técnica que nunca se había realizado en Uruguay y que consiste en extirpar el tumor por un orificio pequeño a través de la nariz. “(El tumor afecta) a un hueso que está bien en la base del cerebro. La única vía que se elige para extraer estos tumores es a través de la nariz. Se debe sacar el hueso con una mecha hasta eliminarlo y acceder al tumor. Eso requiere un entrenamiento que no es posible en Uruguay por la baja frecuencia que hay de este tipo de tumores y los riesgos vitales son muy altos”, explicó a El Observador el neurocirujano Pablo Pereda, encargado de realizar la operación y quien lidera el Cerenet.

A raíz de que existía la posibilidad de que María falleciera durante la operación, el neurofisiólogo Daniel Cibils monitoreó constantemente sus signos vitales y observó que, a medida que se extraía el tumor, las funciones afectadas por la enfermedad mejoraban.

“Este es un logro más del Hospital de Tacuarembó y su centro de Neurocirugía. Esto implica no solo tecnología, sino una inmensa dedicación y esfuerzo de todo el colectivo a 400 kilómetros de Montevideo“, señaló el director del hospital, Ciro Ferreira.

Si bien la operación de María fue inédita en el país, las intervenciones de neurocirugía son comunes en el Hospital de Tacuarembó. El Cerenet trabaja hace 14 años en ese departamento y ha realizado más de 5.000 operaciones en ese tiempo. Lo que lo caracteriza es que poseen guardias de neurocirugía todos los días, todas realizadas por especialistas que viven en Montevideo y deben viajar para trabajar en ese departamento.

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Pero esa realidad puede variar en el corto plazo. La diferencia salarial de ese hospital de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) con el sector privado y no ser funcionarios contratados, motivó a que mucho dejaran de viajar. Pereda señaló a El Observador que habitualmente lograban cubrir las guardias de 24 horas de todos los días del año con ocho o nueve meses de antelación. Pero por falta de personal, no hay guardias cubiertas para todos los días del mes que viene.

“Hay más trabajo en las mutualistas, que se han ido adaptando y todos pagan más de lo que paga Salud Pública. Hay un núcleo (de neurocirujanos) que seguimos yendo a rajatabla cinco días a Tacuarembó, pero somos cuatro. Podemos cubrir entre 15 y 20 días pero los otros van quedando libres”, sostuvo Pereda.

Desde el año pasado, el especialista viene solicitando a ASSE encontrar una solución. “Si no, va a haber que trasladar a algunos pacientes a Montevideo, con el riesgo de que mueran”, manifestó.

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