Archive for 25/05/15

IMM exigirá a empresas actuar rápido si hay riesgo en alimentos


TRAZABILIDAD

Permite conocer historial de alimentos del productor al consumidor

supermercados_352476

Cada poco tiempo, alguna empresa debe retirar del mercado una partida de alimentos porque se detecta que tienen componentes que pueden ser perjudiciales para la salud.

En 2014 dos empresas  fueron sancionadas por la Intendencia de Montevideo (IMM) por situaciones de este tipo.

Pero, por más que el problema se detecte, no siempre es fácil corroborar en qué parte de la cadena alimentaria estuvo la falla y poder solucionarla.

Tampoco es sencillo retirar actualmente esos alimentos de forma rápida y efectiva.

La expectativa de la intendencia es que esa situación cambie a partir de que se exija a las empresas tener un plan de trazabilidad, que será imprescindible para obtener la habilitación de Bromatología o para renovarla.

Es que dentro de la reglamentación del artículo 1.1.39 del decreto 315/94 –a la que accedió El Observador– se exige a las empresas tener un “procedimiento de retirada del mercado de producto” en casos de riesgo para la salud pública o irregularidades graves, y realizar simulacros anuales para comprobar la efectividad de esos procedimientos.

Eso va a permitir que  se pueda dar respuesta rápida ante situaciones de enfermedades relacionadas con alimentos.

El objetivo de la trazabilidad es  poder rastrear la historia de los alimentos desde su origen hasta que el producto final llega al consumidor.

Dentro de ese plan de trazabilidad, la empresa deberá dejar documentado quién es su proveedor y a quién vendió el producto, además de todos los procesos internos seguidos para la elaboración.

En caso que la empresa solo realice venta al consumidor final, deberá asegurarse de la buena conservación y documentar, por ejemplo, la temperatura con que se recibe y se vende el alimento.

Por otra parte, según la reglamentación, cada producto deberá estar identificando dentro de un lote, especificando las materias primas que se utilizaron para elaborarlo, con procedencia y destino, y la fecha de elaboración y vencimiento.

Al detectar un alimento en venta que puede hacer daño a la salud, la IMM deberá alertar a la empresa para que lo retire. Dependiendo de la gravedad, se clasificará a los alimentos en tres grupos.

Los que Regulación Alimentaria identifique como Clase I, según especifica la reglamentación, “representan un riesgo alto de consecuencias adversas graves y permanentes para la salud de los consumidores o muerte”, y por tanto el retiro debe ser con carácter de emergencia.

Si son Clase II, significa que hay “probabilidad razonable de consecuencias adversas temporarias” a la salud, y si son Clase III, el consumidor no corre peligro al consumirlo pero se debe retirar del mercado ágilmente.

En caso de que la empresa sea notificada y no actúe en consecuencia, la IMM podrá aplicar sanciones y publicar la nómina de todas las empresas involucradas.

Claves

clase i. Son los alimentos que presentan alto riesgo para la salud o pueden causar consecuencias permanentes. Se deben retirar del mercado “con carácter de emergencia”.

clase II. Estos alimentos contienen elementos que probablemente causen perjuicios a la salud. La recolección debe ser urgente con un informe semanal.

clase.III. Si bien las fallas no ocasionan perjuicios a la salud deben ser retirados del mercado en forma ágil.

http://www.elobservador.com.uy/noticia/305872/imm-exigira-a-empresas-actuar-rapido-si-hay-riesgo-en-alimentos/

Una policlínica que es ejemplo


A las 8:00 de la mañana, el pediatra Serafín Alonso comienza a atender niños en la Policlínica Aeroparque —a pocas calles del kilómetro 26 de la Ruta 101—.

policlinica

Policlínica es considerada un referente en el primer nivel de salud. Foto: A. Colmegna

Pero su trabajo no termina en el consultorio, sigue con visitas a los recién nacidos en la zona, los niños en reposo en sus casas y los alumnos de escuelas y centros CAIF del lugar. La policlínica atiende a 800 niños, a cientos de adultos, y es un referente en salud pública que se intenta replicar en otros lados.

“El sistema en general funciona así: el pediatra tiene que ver al niño una vez por año para saber cómo está, hacer indicaciones y guardar la historia. Yo los tengo todos los días, veo a los padres cuándo y dónde quiero, les sigo el diagnóstico, hacemos un chequeo con la maestra. Si querés preocuparte y ser corresponsable de la vida de este botija, tenés que estar, conocerlo a él y a su familia”, dijo Alonso, quien encabeza este centro asistencial modelo.

“Es una forma de hacer medicina, el súmmum de la pediatría y les digo a mis colegas que no se pierdan de esto. Soñé que lo podía hacer pero me superó. Recibo mucho más de lo que yo les doy a ellos”, agrega.

La policlínica comenzó a funcionar en 2006, se atendía en “una covacha” al decir de Alonso, y el horario de pediatría comenzaba al mediodía “para que el sol calentara los techos y los niños no tuvieran frío cuando le sacábamos la ropa”. Las instalaciones se fueron mejorando y el equipo de salud creció. La apuesta fue desde un principio el ir a buscar al paciente y no esperar que él llegara al consultorio.

La prioridad son los niños de cero a tres años y luego su seguimiento en los centros CAIF y escuelas a las que concurren, en una zona con alto porcentaje de niños y jóvenes por debajo del índice de pobreza. Los primeros tres controles de los recién nacidos se hacen en sus casas, se considera relevante que no estén en contacto con gente que puede estar enferma; luego en policlínica se inicia el vínculo con su familia.

“El primer mes de vida vamos por los barrios a estar con ellos allí y te reciben divino porque vas a ver a la reina de la casa”, relata Alonso. Agrega que en esta zona, cuando un niño está enfermo en general no tiene acceso a una emergencia médica y la familia recurre a él. Por eso su celular recibe decenas de llamadas cada día.

Referentes.

Alonso sostiene que los niños y adolescentes en esta zona “necesitan referentes y que estén, no que pasen dos meses y no los vean más. Porque en este Uruguay después de las 17:00 cuando las escuelas cierran, no hay nada abierto, no hay oficinas públicas, ni hay lugares para encontrarse”. Relata que tampoco hay farmacias, “por lo que los adolescentes que necesitan preservativos no tienen dónde comprar, yo tengo empaquetados y si ando en el auto reparto”.

Afirma que esta es “una forma de hacer la medicina” porque “no hay otra opción para atajar gurises. Uno puede ponerse a exigir que tienen que cuidarse, pero esta realidad es así”. Las opciones para los adolescentes son pocas. “Ni siquiera tenemos un club de fútbol grande para que jueguen”, dice Alonso y cuenta que tienen decenas de experiencias iniciadas: “armamos cuadros de fútbol, de voleibol, pero se me acabaron los zapatos, las camisetas, las pelotas y se terminó el partido. Tenías que ver las ganas que le ponían”.

Dice que cuando al consultorio llega una mujer que le dice que está en la calle, “no puedo decirle que voy a escribir un informe que irá al Mides central para que en unos meses me digan si pueden actuar o no. Yo necesito tener a mano recursos para hacer”.

El jueves, Alonso atendió a 34 pacientes desde las 8:00 a las 15:00 y luego salió a ver “a los recién nacidos, los que están resfriados o tienen otra cosa”.

“Pero más allá de lo que ves, es lo que te relacionás, la familia de un niño que visito hoy sabe que voy a las 16:00 y todos alrededor también lo saben. Paro el auto y me organizan la consulta, me dicen a quién tendría que ver y me permiten entrar a sus casas donde me reciben espectacular”. Expresa que en su trabajo “todos los días tengo adrenalina, cosas para hacer y la gente es divina”.

Añade en ese sentido que si bien en muchos ámbitos se cuestiona la relación médico- paciente, “acá es excelente, no hemos tenido problemas”. “No todos hacemos la misma medicina, sabemos que algunos pacientes se quejan de que entran al consultorio y el médico ni siquiera les ve la cara. Eso aquí no es así, acá les miramos las caras, los acompañamos, respiramos con ellos. Estamos”, dice.

“Esto es una elección y vocación, ojalá haya más gente haciéndolo. El que se pierde esto, se pierde la medicina”, resalta.

En una de las escuelas de la zona se instaló un consultorio odontológico, donde un odontólogo y Alonso atienden a los niños. “El dentista está ahí, el médico está ahí, el que enseña está ahí. Todos en la escuela, los padres se van a trabajar y saben que los niños están cubiertos por todos lados. Y si no los ves en la escuela, te avisan si están con fiebre u otra cosa y los paso a ver. Estás con ellos, respirás con ellos”, dice.

Alonso sostiene que para ser corresponsable del crecimiento de los niños “debés tener un sistema en que asumas una responsabilidad y para eso tenés que poner fechas, ver cómo evolucionan, ya que en el país estamos recalentados de diagnósticos y el tema es qué hacemos con eso”.

PROYECCIÓN

El modelo se replicará en zona de Canelones

Estela Nogueira, directora de la Región Sur de ASSE, dijo que se busca replicar la experiencia de la policlínica Aeroparque en toda la región de Canelones Este.

Claudia López, directora de ASSE en esa región del departamento canario, dijo que para quienes conocen la tarea de esta policlínica “es la mejor forma de trabajo y por eso lo estamos intentando implementar en toda la red de atención primaria de Canelones Este”.

El trabajo de los médicos en las escuelas para los controles de salud “es el concepto macro, se hizo un piloto en Aeroparque que se extendió a Barros Blancos. La idea es replicarlo en la región de Canelones Este, que incluye desde el peaje hasta Jaureguiberry”, dijo Nogueira.

Agregó que la concurrencia de médicos a las escuelas es un complemento del programa Aduana, que atiende a los niños desde su nacimiento a los tres años. “Son estrategias que usamos para asegurar el control de los niños, que muchas veces no van a la consulta y hay que salir a buscarlos a sus domicilios, los CAIF, las escuelas, los jardines; donde sea más accesible para los usuarios”.

Esto es parte de un “cambio en el modelo de atención” y de los principios del Sistema Nacional Integrado de Salud.

Dificultad deaprendizaje y embarazo adolescente

El pediatra Serafín Alonso conoce a los niños de la zona de la policlínica Aeroparque desde sus primeros días de vida y a sus familias también. Entre los fenómenos que afectan a esta población y que más le preocupan están las dificultades de aprendizaje, la violencia contra las mujeres, el abuso de drogas y el embarazo adolescente.

Tanto él como su equipo de trabajo en la policlínica hacen todo lo posible en estos temas, pero reconoce que faltan herramientas y acciones pensadas para esos fenómenos y esa población.

Justamente, la empresa Kimberly-Clark y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo interactuaron con el Ministerio de Educación y Cultura, ASSE y la Intendencia de Canelones para realizar diversas actividades sociales en la zona, con prioridad en la entrega de equipamiento a la policlínica y programas para sus usuarios, entre ellos “Infancia en Plan de Vuelo” y “Jóvenes Listos para el Despegue”, con énfasis en embarazadas y madres jóvenes.

http://www.elpais.com.uy/informacion/policlinica-aeroparque-que-ejemplo-salud.html

Crece impacto de sequía en norte y centro del país


LOS PRODUCTORES RECLAMAN AL GOBIERNO QUE TOME MEDIDAS

Las lluvias pronosticadas para el norte del país fueron muy poco significativas ante el déficit hídrico que viene afectando a la región. Para el sector agropecuario, además de los perjuicios que están ocasionando las escasas precipitaciones en lo que va del año, se ha sumado la nubosidad y la ausencia de sol que impide el rebrote de verdeo en los campos cuando se avecinan las bajas temperaturas.

sequia

La falta de agua repercute en la ganadería y la energía. Foto: L. Pérez

En cuanto a la represa de Salto Grande, los técnicos han comenzado a utilizar las reservas del embalse para atender la demanda energética.

Los productores lecheros de la cuenca norte, agrupados en la Sociedad de Fomento Rural de la Industria Láctea de Salto (Sofrils), han alertado al gobierno por las pasturas para el otoño. Advierten, además, que de continuar esta adversidad climática se podría truncar la actividad de las unidades productivas “golpeando principalmente a pequeños y medianos productores”.

En un comunicado, han expresado su reclamo a las instituciones públicas como el Instituto Nacional de Leche y el Ministerio de Ganadería. Les exhortaron a “la toma de urgentes medidas financieras que contemplen al sector para evitar entrar en un endeudamiento fiscal y comercial muy grave”.

Salto Grande.

Para la producción de energía eléctrica hidráulica, que es la principal fuente de alimentación para los consumidores de Uruguay, esta situación tampoco está favoreciendo a UTE en virtud del poco caudal de agua que tiene el Río Uruguay.

Desde hace aproximadamente dos semanas el volumen que está llegando al embalse de la represa de Salto Grande es del orden de los 2.000 metros cúbicos por segundo.

En los momentos de mayor consumo de energía, que se registran por la noche y exigen movilizar mayor cantidad de turbinas, los técnicos han comenzado a utilizar las reservas para atender las demandas de despachos tanto de Argentina como de Uruguay.

Por la falta de lluvias en la cuenca del Río Uruguay, el nivel del embalse de Salto Grande se encuentra en 33,5 metros, uno metro y medio por debajo de su cota normal.

Ayer por la tarde, de las 14 turbinas que hay, solo cuatro estaban activas. Por la noche, al recurrirse a un mayor volumen de agua de las reservas para poner en marcha otras tres, se llegan a utilizar 7.000 metros cúbicos por segundo: 5.000 más de los que ingresan por segundo al lago.

Déficit en Durazno.

La falta de lluvias ha afectado también al centro del país, donde se ha registrado la falta de agua en el suelo, en aljibes y tajamares. Uno de estos casos se da en Paraje Sandú, donde literalmente no hay agua para consumo humano y animal.

El Centro Coordinador de Emergencias de Durazno entregó agua a algunos pobladores de este lugar a través de camiones cisterna. “Estamos entregando agua en pocas cantidades. Después de las últimas lluvias (a principio de mes), se ha entregado a diez familias y a una escuela”, dijo a El País Jesús Mario Rodríguez, responsable del Centro Coordinador.

En tanto, en la localidad de Carlos Reyles (también conocida como Estación Molles), luego de varias semanas de dificultades de suministro, el agua potable comenzó a llegar de forma fluida a los habitantes y ya no debe realizarse su traslado en camiones cisterna, informaron vecinos.

En el lugar, el agua presentaba un aspecto “amarronado” a causa de la rotura del tanque de depósito. Luego de un mes, el problema fue solucionado al construirse un nuevo pozo y planta de bombeo.

http://www.elpais.com.uy/informacion/crece-impacto-sequia-norte-centro.html

A %d blogueros les gusta esto: