Temporada de cruceras y medusas

LA “ARAÑA HOMICIDA” ES UNO DE LOS VISITANTES INDESEADOS DE LAS RESIDENCIAS

Serpientes, aguavivas y arañas son algunas de las alimañas que pueden ocasionar problemas en el verano, por lo que conviene conocer su peligrosidad, tomar precauciones y saber cómo se debe proceder en casos de picaduras, mordeduras o accidentes imprevistos.

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Las arañas más peligrosas son, en general, las más pequeñas.

El grado de peligrosidad de las medusas, o aguavivas, es muy variable. Las que pueden ocasionar mayor daño son la cubomedusa o “avispa de mar” y la “fragata portuguesa”. Gabriela Failla, responsable del Laboratorio de Zoología de Invertebrados de la Facultad de Ciencias, explicó a El País que la cubomedusa es de unos 30 centímetros y “sumamente tóxica”. Se trata de un “visitante ocasional” y aunque es de mar adentro “por las corrientes puede llegar a la orilla”. Es muy, muy peligrosa, señaló, “aunque no mortal”.

Hace un par de veranos, la parición de una cubomedusa en Punta del Este generó bastante temor entre los turistas.

Una picadura de aguaviva sobre todo a un niño, “puede ser bastante complicada, dependiendo de ciertos factores. “Pero si sos alérgico, puede provocar una reacción muy fea: fiebre, vómitos o taquicardia”.

Failla dijo que si una persona es alérgica, por ejemplo, a la picadura de abejas o de pulgas, también será alérgico a la picadura de cualquier animal venenoso. “Pero lo más normal es que si te pica una aguaviva común, a los 20 o 30 minutos se pase el ardor”, sostuvo.

Serpentario estival.

Las temperaturas más altas del verano aumentan el metabolismo de las serpientes y les da mayor movilidad. Este fenómeno, sumado a que más personas disfrutan de sus vacaciones en los lugares donde habitan estos ofidios, hace que sean cada más los casos de mordeduras que requieren suero. 

Los episodios más frecuentes que se dan en Uruguay tienen como protagonistas a las yaras y las cruceras. La coral es otra víbora ponzoñosa, aunque se registran poquísimos casos de mordedura de esta especie.

La cascabel es una variedad que se encuentra en el Valle del Lunarejo (Rivera) y para cuya mordedura se usa un tipo de suero antiofídico especial y difícil de conseguir. Esta especie emite un fuerte sonido característico antes de atacar, por lo que hay que alejarse de inmediato al escucharlo.

Maldonado, Rocha, Lavalleja, Tacuarembó y Cerro Largo son los departamentos que reportan más casos de mordeduras y uso de suero antiofídico, por lo que en esas zonas es donde conviene ser más cuidadosos, recomiendan desde el Ministerio de Salud Pública (MSP). También aconsejan, en experiencias de senderismo, turismo aventura y excursiones, ir con preferencia por senderos ya trazados y no asumir riesgos innecesarios.

Araña homicida.

De las aproximadamente 45.000 especies de arañas que existen en el mundo, unas 20.000 están presentes en Uruguay. Pero, de ellas, solo tres son muy peligrosas: la “araña homicida”, la “viuda negra” y la “araña de los bananos”.

“Más que prevención —porque son pocas las arañas peligrosas—, se debe evitar el pánico, porque arañas se las van a encontrar cuando corten el pasto o cuando entren a una casa deshabitada”, explicó a El País la aracnóloga Carmen Viera, quien apuntó que “los accidentes por mordeduras de araña son infrecuentes”.

“En Uruguay hay tres especies muy peligrosas. De la que hay que cuidarse todo el año, y se la puede encontrar en el interior de las casas, es la que algunos llaman la “araña de los cuadros” o de los libros, explicó Viera. “Se le denomina araña homicida y eso dice mucho e impresiona”, aunque el daño que ocasiona “depende de muchos factores, entre otros el peso de la persona que muerde, de su grado de alergia y de donde muerde, sobre todo si es cerca de un torrente sanguíneo”.

Las arañas homicidas son poco espectaculares. Las más grandes pueden medir un centímetro y medio; tienen el cuerpo y las patas marrones y el abdomen más oscuro. Están en el interior de las casas, “detrás de muebles, cuadros, estanterías, dentro de roperos o en grietas de paredes”, aseguró Viera.

Otra especie peligrosa es la viuda negra, “la más temida y fácilmente reconocible”, afirmó Viera. Tiene el abdomen bien redondo, color negro, una estructura en forma de reloj de arena y un dibujo rojo en el abdomen. Mide entre 10 y 13 milímetros, vive debajo de piedras o en zonas de cultivos y teje una tela algo desordenada.

“Esta es la más jorobada en cuanto a los síntomas, que son más evidentes. Aparte del dolor local hay contracciones musculares y un síntoma llamado vientre de tabla que produce un endurecimiento de todo el abdomen; después, temblores taquicardia, cólicos y arritmia”.

Entre las alimañas más comunes, por las que más gente consulta y pregunta, está la “araña lobo”, frecuente de ver cuando se corta el pasto y entra a la casas de veraneo. Son grises y tienen rayas en el abdomen. “Cuando se defienden, parece que se disponen a saltar y son inquietantes, pero no son peligrosas”, advierte Viera, quien hace unos años descubrió en Uruguay una especie nueva para la ciencia, que fue bautizada en su honor, con el nombre de Anelosimus vierae.

“Hay que encontrar la araña y colocarle un vaso encima”

Carmen Viera, doctora en Ciencias Biológicas y experta aracnóloga del Instituto Clemente Estable, aconseja que ante la picadura de cualquier araña “siempre hay que tratar de evitar el miedo” y buscar el animal “colocarle un vaso encima y por debajo pasar una hoja de papel, darlo vuelta el vaso, taparlo con una bolsa de nylon y concurrir al CIAT” (Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico) en el piso 4 del Hospital de Clínicas.

“Allí, y en otros hospitales del interior, cuentan con sueros específicos, pero los casos en que se considera necesario usarlos son escasísimos”. Viera explicó que el síntoma más característico de una mordedura de araña “es parecido a una quemadura. Después se presenta un edema, con un color que puede ir cambiando para peor, transformándose en una placa violácea”.

Aguavivas en playas tranquilas

Las playas que son más tranquilas, como la Playa Mansa en Punta del Este, o aquellas que están al abrigo de un puerto, suelen tener mayor presencia de aguavivas, según los expertos, que advierten que en Montevideo, por el mayor ingreso de agua salada al Río de la Plata, hoy están apareciendo algunas especies que antes no había y que pueden ser mucho más tóxicas en el contacto con los bañistas.

Suero contra ofidios

En 2013, el MSP registró unos 80 casos de mordeduras de víboras que requirieron uso de suero antiofídico. El suero se distribuye en el país según la frecuencia de accidentes reportados, en lugares que tengan las condiciones para realizar exámenes de sangre y que dispongan de elementos para asistencia de emergencia. Desde cualquier punto del país se está a menos de dos horas de un centro de salud con stock de suero.

http://www.elpais.com.uy/informacion/temporada-cruceras-medusas.html

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