Bañistas mueren por tirarse en zonas rocosas y estuarios

EN 2014, RESCATARON A 725 PERSONAS DE LAS AGUAS Y 58 MURIERON AHOGADAS

Las desembocaduras de los arroyos Solís, Carrasco y Pando y las zonas rocosas ubicadas en las playas Buceo, Costa de Oro y Punta Ballena son los lugares más peligrosos para los bañistas durante el verano, según un relevamiento de la Armada.

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Se puede disfrutar plenamente en el agua, pero teniendo precauciones. Foto: M. Bonjour

En esas zonas hay corrientes traicioneras y rocas en el fondo que han provocado muertes y rescates.

Otras zonas peligrosas para bañistas son la Bajada 33 del balneario El Pinar (Canelones) y las rompientes de Playa Brava y San Rafael (Maldonado) donde se forma una conversión de corrientes que arrastra a los bañistas mar adentro.

No están habilitadas para baños las lagunas interiores (Del Sauce, El Diario del departamento fernandino).

Con la llegada del verano, un promedio de 2.800.000 visitantes —la mayoría argentinos, brasileños y chilenos— llegan al país atraídos por el turismo de sol y arena. Los principales destinos son Punta del Este, Montevideo, Rocha y Colonia.

Esa afluencia de público en enero y, en menor medida febrero, llena los 480 kilómetros de playa que posee Uruguay. Y la Armada debe dar seguridad a esos visitantes ni bien pisan la arena.

Entre el 2009 y 2014, ocurrieron 1.177 incidentes en el mar que generaron 4.274 rescates por parte de funcionarios de la Armada Nacional.

En cada verano, 2.200 marineros trabajan directamente o indirectamente en el rescate de personas. Estos funcionarios efectúan 90 rescates y alrededor de 800 salvamentos anuales promedio, según las estadísticas proporcionadas a El País por el Departamento de Relaciones Públicas de la Armada.

Pese al esfuerzo, una treintena de personas mueren cada año por bañarse en lugares no habilitados, sin guardavidas o por no respetar las señales de peligro en las playas (banderas rojas y amarillas).

El récord de fallecidos en el mar ocurrió en el verano de 2010 —58 bañistas—. Y el año con menos ahogados fue 2013 con solo 28.

El relevamiento de la Armada señala que los ahogados en las temporadas estivales de 2009 fueron 48; en las de 2010, 58; en las de 2011, 38; en las de 2012, 52; en las de 2013, 28 y en las de 2014, 32.

Patrullaje.

A los 500 kilómetros de playa, la Armada debe atender otros 1.000 kilómetros que representan el mar territorial.

En esa zona marítima, la Armada patrulla para evitar el robo de recursos ictícolas por parte de pesqueros clandestinos mayormente brasileños; trata de neutralizar el contrabando de armas y personas y fiscaliza posibles focos de contaminación. Entre sus tareas también se encuentra, por ejemplo, buscar la tripulación de un velero perdido en una franja de 500 kilómetros.

Las causas de muertes por ahogamientos giran sobre un mismo eje: la temeridad de bañarse en un lugar desconocido. El bañista se tira al agua y es sorprendido por una corriente que lo aleja rápidamente de la costa.

Mario D., un pescador artesanal de La Floresta, suele decir: “nunca se sabe lo que pasa debajo del agua y menos en las desembocaduras de los arroyos donde las corrientes son muy cambiantes”.

Otra causa de muerte es bañarse en lugares no habilitados que carecen de guardavidas.

Se recomienda no bañarse en esos lugares. Pero si alguien quiere hacerlo, la Armada aconseja que utilice un salvavidas que lo mantendrá a flote o se ate a un árbol que impedirá que una corriente traicionara lo arrastre o evitará que quede atrapado en ramas ubicadas en el fondo de un río o arroyo. El bañista también puede chocar contra una roca y quedar semiconsciente. En ese caso, la cuerda le permitirá regresar a la orilla con sus propios medios.

Naútica.

En Uruguay hay cerca de un millar de embarcaciones deportivas. La mayoría de ellas se encuentran fondeadas en los puertos de Buceo, Punta del Este, Piriápolis y Colonia.

Muchas de las lanchas y chalanas a motor que salen al mar carecen de implementos mínimos de seguridad como bengalas, GPS, radio VHF y celular, pitos y sirenas.

“¿Qué accidente puedo tener si voy en un kayac?”, se preguntan usuarios de estas embarcaciones que rechazan llevar chalecos salvavidas porque éstas son inhundibles.

La respuesta es que se pueden acalambrar y no podrán continuar remando hacia la costa. Ello obligará al Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate de la Armada a enviar a una embarcación a buscarlos.

El jefe de Relaciones Públicas de la Armada, Gastón Jaunsolo sugirió que antes de que una embarcación salga al mar, la tripulación recopile información meteorológica del lugar y del día en que se navegará. También pidió que esa embarcación realice el despacho que brindará información a la repartición castrense sobre el tipo de embarcación, número de tripulantes, hora de zarpada y supuesta horario de llegada, entre otros datos. Si la embarcación no regresa al puerto en el horario previsto, el Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate en el Mar envía embarcaciones o gomones a recorrer la zona donde el dueño de la chalana, lancha o velero informó como destino cuando despachó su salida.

En ocasiones se confunde el accionar de los guardavidas con los de los marineros de la Armada. Los guardavidas son contratados por las intendencias respectivas para brindar seguridad a los bañistas. El marinero hace respetar la ley dentro de la jurisdicción de la Armada (150 metros de franja costera).

Los robos en las playas ocurren casi a diario, mientras que las rapiñas son muy escasas.

La Armada solicita a los bañistas que no lleven objetos de valor a las playas y no estacionar en lugares alejados.

CASO EJEMPLAR

Solo un niño se salvó tras volcar bote

El 21 de noviembre de este año, una embarcación se dio vuelta a la altura del Lago Andresito en el Río Negro. Fallecieron tres adultos y solo un niño llegó a la orilla tras nadar una hora.

“Yo pensaba en mi mamá y en mis hermanos que me necesitan”, relató días después el niño a su madre, Noelia Vaquero.

También contó que cuando la embarcación zozobró, su padre alcanzó a tirarle un envase de plástico para que lo ayudara a flotar.

Se presume que el elevado peso y el fuerte viento hicieran naufragar la frágil embarcación.

En estado de shock, el niño llegó a un establecimiento de campo y dio el alerta. Desde la estancia avisaron a la Prefectura.

El niño hacía natación en una piscina. “La única explicación que puedo dar es la valentía que este niño tiene y tuvo, a pesar de ser testigo. Él vio todo lo que pasó y sin embargo pudo nadar”, dijo la psicóloga Alejandra Espíndola.

El jefe de Relaciones Públicas de la Armada, capitán Gastón Jaunsolo dijo a El País que la vuelta de campaña de la embarcación en el Río Negro es un caso paradigmático: si los tres adultos llevaran salvavidas hoy estarían con vida.

Según Jaunsolo, en estos meses del año la temperatura del agua es cálida y nadie muere de hipotermia al estar unas horas sumergido.

“Los hubiéramos rescatado a todos con vida”, se lamentó Jaunsolo tras insistir que gran parte de los propietarios de embarcaciones salen a pescar sin informar a la Armada (despacho) careciendo de implementos de seguridad y comunicaciones (radio VHF y celular).

Los niños embarcados en una lancha o chalana deben usar chalecos adecuados a su talla.

La Armada sugiere que en caso de siniestro, si la tripulación no puede resolver la situación de emergencia, no debe abandonar la embarcación. Esta se transformará en el salvavidas más seguro. “Es más fácil buscar a un bote o una lancha semihundida que una cabecita en la superficie del agua”, explicó Jaunsolo.

RECOMENDACIONES DE LA ARMADA

Zonas habilitadas – Guardavidas

No bañarse en zonas no habilitadas. Utilizarlos lugares con cobertura de guardavidas. En caso que no la haya, usar salvavidas, atarse y avisar.

Respetar las señales – Bandera roja

No ingresar a las aguas costeras con bandera roja (peligro). La amarilla significa precaución y la verde representa zona habilitada

Evitar zonas rocosas – Riesgo de vida

Muchos de los accidentes protagonizados por bañistas en el verano suceden por bañarse en playas con rocas o en zonas portuarias.

Acompañar a niños – Ola peligrosa

Muchos niños pequeños caminan solos por la orilla. Ante un descuido se meten en el agua. Una ola puede arrastrarlos mar adentro.

Elementos de seguridad – Deportes náuticos

Las embarcaciones deben hacer el despacho y llevar todos los implementos de seguridad. Antes de partir, hay que revisar la meteorología.

Comidas y alcohol – Precauciones

Hay que tener cuidado con el consumo excesivo de alcohol o otras sustancias. Dejar pasar tres horas después de las comidas para bañarse.

http://www.elpais.com.uy/informacion/banistas-mueren-tirarse-zonas-rocosas.html

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