Salud: cuenta pendiente en la atención a ancianos

HAY 70 GERIATRAS EN ACTIVIDAD EN UN PAÍS CON 14% DE MAYORES DE 65 AÑOS

La cantidad de geriatras y personal capacitado para atender a la población mayor de 65 años es insuficiente, coinciden los profesionales del área. En Uruguay, hay aproximadamente un médico geriatra por cada 6.500 mayores de 65 años.

ancianos

No solo es escaso el número de profesionales, sino también el modelo de atención. Esas son las principales carencias que se marcan con relación a la atención a las personas mayores.

Para Fernando Botta, ex presidente de la Sociedad Uruguaya de Gerontología y Geriatría (SUGG), si faltan o no profesionales en el país depende del modelo asistencial. “En el modelo que tenemos, en que las consultas se hacen de médico a paciente, sentados ambos en un consultorio aislado y sin interrelaciones entre las instituciones prestadoras de salud, son absolutamente insuficientes los geriatras”, dijo Botta.

“Si vamos a otro modelo asistencial, en el cual los geriatras consideramos que tenemos que actuar como elemento de referencia y asesores en centros a los que nos deriven los pacientes complejos, estaríamos en un número aproximado a la demanda real”, afirmó.
Según Botta, “si en el sistema de salud se integra a las residenciales de larga estadía, como consideramos que debiera ser, los geriatras son aún más insuficientes”, agregó.

La cátedra de la universidad indica que en actividad hay unos 70 geriatras, aunque graduados hay más, informó Botta. Dijo que el dato oficial debería estar en el Ministerio de Salud Pública tras un censo que realizó, pero aún no publicó la cifra.

Uruguay es uno de los tres países de las Américas (junto a Cuba y Canadá) con mayor porcentaje de población de tercera edad. Las personas mayores de 65 años son aproximadamente el 14,1% de la población del país y la proyección es que lleguen al 25% en 2030.
La actual presidenta de la SUGG, Graciela Acosta, consideró también que “sin duda” se necesitarían más geriatras en Uruguay para la cantidad de personas mayores de 65 años.

Acotó que “no todos los adultos mayores tienen que ser vistos por geriatras” sino solo los pacientes “frágiles o vulnerables y aquellos que tienen patologías crónicas invalidantes”.

RECURSOS.

La doctora Gina Magnolia Riaño Barón, secretaria general de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS) y ex ministra de Seguridad Social y Salud de Colombia, dijo que en América Latina hay pocos geriatras y gerontólogos, y en general pocas redes de recursos humanos preparados para atender a las personas mayores.
Afirmó que se debe promover la formación de estos recursos y generar sociedades inclusivas para las personas mayores, lo que incluye, además de la salud, el sistema de transporte y las construcciones.

“Hay que pensar en ese sentido y formular políticas públicas porque se envejece como se vive. Si no tuviste una vida digna, con acceso a derechos y a salud, eso se va a reflejar en la vida adulta mayor”, dijo a El País
Riaño -quien participó del acto de apertura en Uruguay de un curso sobre Derecho Internacional de Seguridad Social, organizado por la Cooperación Española y la OISS- destacó que el tratamiento para las personas mayores “debe ser integral, no todo puede ser curativo y hospitalizado”.

JUBILADOS Y SALUD.

El 1° de julio, se incorporarán al Sistema Nacional de Salud 40.000 jubilados y pensionistas de más 65 años, con ingresos de hasta 5 BPC ($ 14.095). El valor de la BPC es de $ 2.819 y rige para todo el año.
En julio de 2015 y julio de 2016 se incorporarán los restantes 200.000 jubilados, informó el presidente del BPS, Ernesto Murro.

NECESIDADES.

Interrogado sobre las principales carencias en la atención a las personas mayores, Botta mencionó “la ausencia de conocimiento a nivel global de lo que es la geriatría como rama de la medicina”.
Hizo hincapié en que es necesario “capacitar en geriatría y gerontología en todas la áreas, integrar el sistema de cuidados con el sistema de salud, crear una asistencia progresiva que vaya desde la promoción de salud, para evitar que la gente enferme, pasando por la rehabilitación cuando enfermó y el cuidado y la asistencia cuando la gente lo necesita”.
“Eso implica un sistema coordinado de apoyo domiciliario, de centros diurnos, de hospitales de día, y de unidades de media y larga estancia que estén coordinadas. De eso tenemos elementos fragmentados o no tenemos nada”, añadió.

Botta fue crítico en cuanto a la construcción de un Sistema Nacional de Cuidados, manifestó sus dudas de que se convierta en una gran fuente de empleo de gente desocupada con pésima o nula formación para la atención de personas mayores, a los que el Estado cuide pero no asista. Dijo que se argumenta que la asistencia médica debe brindarla el prestador de salud “y no se comprende que esta población necesita una atención integrada y no divorciada”.

Graciela Acosta opinó que “si se concretara, sería muy bueno” contar un sistema de cuidados. “Hay muchos adultos mayores que no tienen familia o son indigentes y un sistema que permita un buen cuidado sería muy bueno”, aunque su implementación “no es nada fácil”, dijo.

PREPARAR EL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL,
RESPUESTA DEL EXPERTO: Dra. Gina Magnolia Riaño Barón

¿Cómo deben adaptarse los gobiernos para contar con un sistema de salud apropiado a los adultos mayores, que cada vez son un porcentaje mayor de la población?

Estamos en un proceso de transición demográfica. El mundo envejece en todas las latitudes. En América Latina se trasladan muchas discriminaciones de la vida activa a la vejez. Entonces debemos preparar nuestros sistemas de seguridad social para enfrentar este fenómeno del envejecimiento, que es un éxito de las sociedades pero que nos plantea desafíos muy grandes, de cómo garantizar el acceso a la salud de calidad a las personas mayores, su seguridad económica y participación activa en la vida de la sociedad. En el tema de salud hay también una transición epidemiológica a enfermedades crónico-degenerativas que son más costosas, de largos tratamientos y crean mayor dependencia en la personas. Hay que prepararse a partir de sistemas de salud basados más en la prevención, en la atención primaria y la educación. Nos están costando muchísimo los sistemas puramente curativos donde gastamos la mayor parte de los recursos en las últimas semanas de vida y eso no es saludable.

LAS CIFRAS

40.000
Jubilados y pensionistas, con más de 65 años e ingresos de hasta $ 14.095, se integrarán al
Sistema de Salud el 1° de julio.

200.000
Es el número de jubilados y
pensionistas que ingresarán al SNIS, en dos tandas, en julio
de 2015 y en julio del año 2016.

http://www.elpais.com.uy/informacion/cuenta-pendiente-salud-ancianos.html

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