Gremio de ginecólogos considera expulsar a médico si acepta cargo

SALUD

Según su presidente, las llamadas a los dos jóvenes fueron para “explicar las consecuencias” de asumir cargos de alta dedicación

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La Sociedad de Ginecotocología del Uruguay (SGU) desmintió ayer haber “presionado” a dos ginecólogos jóvenes  –un hombre y una mujer– para que no ocuparan cargos de alta dedicación en la mutualista Centro Médico de Salto. Según dijo a El Observador el flamante presidente de la sociedad, Gualberto Arribeltz, las llamadas telefónicas a los médicos –denunciadas por el expresidente de la sociedad, Francisco Cóppola– ocurrieron, pero fueron con el fin de “explicarles las consecuencias gremiales” en caso de que asumieran esos puestos creados por el Sindicato Médico (SMU) y con los que la SGU no está de acuerdo.

“Al hombre, que es el que más nos interesaba porque es socio, se lo llamó para comunicarle que debía nombrar un representante y se le explicaron las consecuencias gremiales (de asumir el cargo). Desmentimos totalmente la presión. Es un ser humano grande que puede hacer lo que quiera”, dijo Arribeltz.

Los ginecólogos definieron en una asamblea a fines de 2012 “comunicar a los socios de la SGU que no deben presentarse a los eventuales llamados para cargos de esta naturaleza”. El desacato de esa postura amerita, según Arribeltz, una sanción que puede ir desde el apercibimiento hasta la expulsión.

Cóppola dijo a El Observador que ante las “presiones telefónicas” el ginecólogo intentó desafiliarse de la sociedad, pero allí se lo impidieron, argumentando que antes debería pasar por un comité de honor. Según Arribeltz, el rechazo se debió solamente a motivos formales porque envió un mail en vez de escribir una nota.

La mujer no es socia de la SGU. Sin embargo, ella también recibió una llamada de la directiva de la sociedad, según denunció Cóppola y confirmó ayer Arribeltz. Este último explicó que en el caso de la ginecóloga, la llamada fue “para decirle qué resolvió la asamblea, para que lo tuviera en cuenta a la hora de decidir”.

Cóppola aseguró que ambos ginecólogos “tienen miedo” de asumir las funciones, y criticó duramente la postura de la SGU: “Esto es una cosa lamentable, propio de la inquisición. Es lo que pasa en los sindicatos argentinos”. Fustigó que la sociedad tome una postura que “perjudica a los médicos más jóvenes”, a los que estos cargos les son beneficiosos por la alta dedicación y el salario de $ 150 mil.

El presidente de la SGU reconoció a El Observador que el rechazo a los cargos se debe, en esencia, a dos motivos. Uno es que fueron diseñados por el SMU (en acuerdo con el presidente del momento, que era Cóppola), cuando ellos se sienten representados por el Sindicato Anestésico Quirúrgico (SAQ). Sobre este punto admitió que a pesar de su sentir, el SMU es el designado para representarlos ante los Consejos de Salarios.

El otro argumento es que estos cargos “son perjudiciales” para el conjunto de los ginecólogos, ya que, en promedio, representan una “pérdida salarial de 33%”. Para los jóvenes, los cargos “pueden ser atractivos porque los $ 150 mil nominales es un sueldo aceptable”, dijo Arribeltz. Sin embargo, “a largo plazo la mayoría del trabajo se irá transfiriendo a estos cargos y disminuirán los del régimen actual”, con lo cual “el gremio sufrirá una rebaja salarial”.

“Por supuesto (que quienes aceptaron los cargos de alta dedicación) son libres; aca hay libertad de trabajo”, expresó el titular de la SGU. “Si creen que es lo que precisan, son libres. Al muchacho le dijimos: ‘Sos grande, entendés las cosas, si querés agarrar, agarrá. No hay ningún inconveniente, más allá de la eventual desafiliación de la sociedad y dejar de estar protegido’”.

En tanto, el Comité Ejecutivo del Sindicato Médico emitió ayer una declaración por medio de la cual decidió “reafirmar que la defensa del derecho al trabajo de sus asociados es uno de los fines principales de la organización y alerta que, de concretarse estas amenazas, realizará todas las acciones que correspondan ante las personas físicas y jurídicas que ejecuten cualquier acción en ese sentido”.

Ayer, al final de un taller con médicos que ocupan cargos de alta dedicación (ver apunte), el presidente del SMU, Julio Trostchansky, manifestó que “hay derechos que no pueden ser socavados por nadie”.

“El SMU pondrá toda su fuerza, pienso y apoyo para los colegas que intenten preservar su autonomía que entendemos fundamental sobre cómo desempeñarnos y trabajar”, agregó, según consignó el portal Ser Médico, del SMU.

“Los enemigos de la alta dedicación”

El SMU realizó un taller ayer en conjunto con el Ministerio de Salud para “escuchar” a quienes ocupan cargos de alta dedicación (más de un centenar de médicos) y evaluar dificultades y experiencias, informó Ser Médico. En la actividad, el presidente del SMU, Julio Troschansky,  dijo que “los enemigos de la alta dedicación son los que siguen defendiendo el multiempleo, las corporaciones médicas que quieren torpedear esta nueva realidad y mercantilizar la salud”.

http://www.elobservador.com.uy/

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