Gobierno desoye estudio técnico y avanza en demolición del CH 20

BARRIO SUR

Para el organismo el diagnóstico de colapso inminente está claro; las primeras mudanzas se realizarán a su costo en los primeros días de febrero

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A  pesar del estudio realizado por los hermanos Pérez Noble que afirma la estabilidad de la estructura del complejo habitacional 20 (CH 20), ubicado en rambla República de Argentina y Cuareim, la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) proseguirá la relocalización de las 96 familias (alrededor de 500 personas) y la demolición del edificio. “Los tiempos corren y el diagnóstico es claro (…) No podemos quedar supeditados a que suceda un accidente”, dijo a El Observador un representante del organismo. La previsión es que las primeras mudanzas se realicen a principios de febrero.

Homero Pérez Noble, hijo del creador del sistema constructivo PNV, operó un esclerómetro para medir la dureza superficial del hormigón en la base del edificio. En total, se efectuaron 200 análisis en 60 puntos, inclusive en aquellos que fueron fotografiados por la ANV para ilustrar el deterioro. En estos, la medición fue de 300 kilos por centímetro cuadrado, aun por encima de los 220 kilos que soporta el sistema de hormigón armado tradicional. La resistencia, en promedio, se situó entre 550 y 600 kilos; casi tres veces más. El método PNV fue diseñado para resistir 450 kilos por centímetro cuadrado. “La solidez del edificio es indiscutible”, afirmó la arquitecta Norma Pérez Noble.

Desde la ANV se respondió que no se quiere participar del “show mediático” de contestar los informes mientras que las familias “están angustiadas”. “Queremos mantener la línea técnica de información, el mano a mano, y no participar de este dime y diretes de estudios cuando surgen en trascendidos de prensa y cartas de opinión”, afirmó el vocero.

Fuerte como un búnker
El esclerómetro es el aparato más conocido para el control rápido del hormigón a partir del rebote de la presión que ejerce sobre el área. No obstante, el vocero de la ANV informó que este ensayo fue descartado porque “iba a dar mediciones erráticas” debido a la irregularidad de conservación de la superficie y porque no se trataba de un análisis de la “estructura global”; por ejemplo, no servía para ver cómo están sujetas las lozas a la fachada.

La arquitecta explicó que el sistema PNV lleva más portland que el método tradicional y otro tipo de vibrado que no permite el pasaje de agua aun sin pintura. La apreciación técnica es que el hormigón continúa el proceso de fraguado “casi eternamente” y, por lo tanto, “cuanto más tiempo pasa, más aumenta la resistencia”. Al CH 20 ya le pasaron 50 años. Las piezas −paredes, techos, escaleras, entre otras− son empotradas y soldadas a una especie de jaula de hierro. Todo es hormigón armado; no hay ninguna pared blanda. Tanto así que Homero Pérez Noble lo identificó como un “búnker”.

Desde la ANV se dijo que todas las unidades presentan humedades, pero Norma Pérez Noble acusó al retiro de las tapajuntas de la fachada que realizó el organismo en 2011 en respuesta a una intimación municipal por riesgo de caída debido a la corrosión de las piezas de hierro. No se colocó nada en su lugar por lo que la humedad se colocó por las uniones expuestas a la intemperie.

La idea de dos pioneros
El sistema PNV –llamado así por sus creadores: Homero Pérez Noble (padre) y Leonel Viera, diseñador del puente ondulante de La Barra y del Cilindro Municipal− fue implementado por primera vez en el CH 20. Pero no se quedó ahí. Fue utilizado en 600 viviendas en Malvín Norte (torres de tres pisos) y en 200 en el barrio Granja Cuñetti de la ciudad de Maldonado. Las últimas fueron inauguradas en 1995. También se usó en algunas casas particulares; entre ellas, la casa de su hija.

El trabajo más grande fue la construcción de 3.000 viviendas en torres de 10 pisos que solicitó Panamá para el barrio Curundú de la capital. Allá viajará Pérez Noble  hijo en los próximos días para analizar su conservación. El gobierno ya lo contactó para repetir la experiencia y se le consultó si se actualizó el método constructivo. El único cambio es que se rediseñó el mecanismo de fluido del agua caliente en el encofrado para optimizar el rendimiento de la caldera. También se modernizaron las ventanas.

“Hoy son tres las características: tiene el triple de resistencia de lo normal, se construye tres veces más rápido y cuesta tres veces menos”, apuntó el constructor. Las piezas prefabricadas permiten que una pared se levante en cuatro horas con las ventanas y con la instalación eléctrica y las tuberías empotradas en su interior. “Ni siquiera un jornal por una pared entera. Ahí es donde se ahorra”, agregó. En Maldonado se entregaba una casa cada tres días. El precio estimado de esas casas de 50 metros cuadrados es de US$ 25.000.

La ANV estimó que el realojo de las familias significará un desembolso de US$ 3.831.724 por la compra de 50 viviendas. El representante dijo a El Observador que se eligieron unidades en Buceo, Malvín, Malvín Norte, Aguada y Reducto y en el interior. Los Pérez Noble entienden que la recuperación del edificio que el organismo calificó como “inviable” no costaría más de US$ 1,8 millones que incluye el recambio completo de los caños. La idea del hijo del creador del CH 20 es trasladar las entradas a la rambla con puertas giratorias y vidrios doble y una renovación de la fachada. Cuesta imaginarlo en estas condiciones, pero el estilo minimalista del edificio está de moda en el mundo.

http://www.elobservador.com.uy

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