“El Clínicas invirtió US$ 4 millones y se olvidó de hacer salas de operaciones y CTI”

ENTREVISTA A MAURICIO CASSINELLI

El cerebro del IMAE en el hospital Militar dijo que de los cinco efectores privados deberían quedar dos o tres

El cirujano cardiovascular Mauricio Cassinelli carga en un maletín todas las notas de prensa que, según él, han derramado tinta a favor de “peces gordos” que quieren evitar la concreción de un instituto de medicina altamente especializada (IMAE) cardiológico en el hospital Militar. Allí también guarda documentos en los que se apoya para argumentar, por ejemplo, que el IMAE que ya existe en el Clínicas no saldrá perjudicado con la apertura de un nuevo centro en el sector público. Lo que sigue es un resumen de la entrevista que concedió a El Observador.En 2010 hubo un proyecto para un IMAE cardiológico en el Saint Bois y usted estaba involucrado. ¿Cuál era el argumento en ese entonces?

cassinelli_292243

 

La idea de generar servicios especializados en el área cardiológica para el subsector público no es nueva.

Usted trabajó muchos años en el sector privado, en el Instituto Nacional de Cirugía Cardíaca. ¿No le inquietaba entonces la transferencia de dinero?
Sí, por supuesto. Siempre consideré inconveniente que quienes trabajaran en el Hospital de Clínicas estuvieran vinculados a la transferencia de pacientes.

También trabajó en compañías transnacionales vendiendo equipos médicos…
No. Yo no trabajé para vender equipos médicos como despectivamente algunos colegas intentan filtrar. Mi trabajo con compañías transnacionales fue como consultor. Y para eso hay que tener credenciales, cosa que naturalmente no ha sucedido con otros colegas.  Si un jugador quiere jugar en el Real Madrid o en el Barcelona no puede ir a golpear la puerta del club: tiene que esperar que lo llamen. Internacionalmente se acepta como una distinción y no como una objeción. En este país se intenta denostar eso. Quizá es un poco de envidia.

Trabajar en esas empresas, ¿cómo se articula con esta defensa del sector público? ¿No hay una contradicción?
No, no hay ninguna contradicción. Usted puede trabajar en el sector público o en el privado. Lo que debe hacer es tener la honestidad de decir lo que está haciendo y que pueda eventualmente presentar conflicto de intereses. Por otra parte, puede aprovechar su posición para favorecer al país con la introducción de nuevas tecnologías que, por su costo, de otra manera no se introducirían.

¿O sea que usted trabajó en empresas privadas para favorecer al sector público?
No, no vamos a entreverar la baraja. Yo trabajé en empresas privadas. Si eso favorecía el sistema de cirugía cardíaca del país, fuera en el sector público o en el privado, bueno, ese era uno de los elementos de la contrapartida que yo siempre exigía a las compañías.

Su actividad privada fue considerada un demérito cuando se evaluó el nombramiento del grado 5 en cirugía.
Justamente. Existe una valoración distorsionada. En cualquier país se valoraría altamente que alguien fuera consultor internacional.

Entrando en el tema del IMAE. ¿Por qué instalar uno en el Militar?
En este país hay dos subsectores de asistencia: el público y el privado. El público constituye el 40% y tanto de la población. Sin embargo, consume menos del 30% de los actos del FNR. Por otro lado, el 60% de la población pertenece a las IAMC y consumen 70% y algo de los actos. Primera inarmonía que resulta difícil de explicar, porque las poblaciones tienen un perfil mórbido similar. En algún lado hay sobreindicación o subindicación. Segundo: como bien dice El País, Cassinelli en 2003 opinaba que dos o tres centros eran suficientes para el país. Y lo sigue pensando. Porque las normas internacionales generalmente recomiendan la formación de un centro de atención cardiológico compleja por cada millón de habitantes.

¿Entonces?
Uruguay debería tener tres centros. Hay una gran pregunta que sigue sin responderse: por qué FEMI no abrió un centro en el interior.

Pareciera que está argumentando a favor del IMAE del Militar desprestigiando a IMAE privados.
Yo no desprestigio a nadie. Quienes desprestigian son quienes opinan en la prensa con epítetos reprobables. Yo simplemente estoy relatando la realidad. Me preocupa saber por qué FEMI, cuando planificó su IMAE, no pensó que su masa de asistencia estaba en el interior.

Pero el argumento es “como ya está mal hecho, sigo en el camino de instalar en Montevideo”.
No. Acá tenemos dos características muy diferentes. Sanidad Militar es el único sector de la población del país que no tiene cobertura del FNR.

¿El hecho de que Sanidad Militar deba pagar por sus pacientes justifica que se haga un nuevo IMAE?
El Ministerio de Defensa decidió reacomodar ciertas cosas en Sanidad Militar. Decidió que los servicios que estaba contratando fuera, logísticamente lo correcto era realizarlos dentro. Uno de los puntos estratégicos de desarrollo fue la cardiología compleja. En el curso de esa tarea autoimpuesta, surgen las consultas del MSP sobre la posibilidad de que ese servicio expanda su atención a otros subsectores del sector público.

¿Entonces por qué otro IMAE?
Por qué otro IMAE, no; por qué otro efector de la red pública. Estamos fortaleciendo la red pública.

¿Y por qué no en el interior?
Pero está planteado hacerlo en Tacuarembó, naturalmente que sí. El problema es que en Montevideo el Hospital de Clínicas no da abasto para atender a la población metropolitana. Si ustedes saben que el 70% de la población vive a menos de 100 km de Montevideo. Entonces, ¿qué vamos a hacer? ¿Remitir gente a Tacuarembó? Hay que fortalecer el polo de asistencia en el área metropolitana y situar satelitalmente un centro en el norte del país. Ese es el plan estratégico lógico. ¿Por qué un nuevo centro o efector en la red pública? Porque significa, ya con una visión más estratégica, redimensionar el sistema. Si el 70% de los usuarios del FNR son de las IAMC y el 30% del sector público, y se aconseja tener un centro cardiovascular aproximadamente por cada millón de habitantes, lo lógico, lo ponderado sería tener una red de efectores públicos fuerte por un lado y por otro lado un par de centros privados que atendieran a la población de las mutualistas.

¿Está sugiriendo cerrar IMAES privados?
Hay que redimensionar esto estratégicamente. Hubo un desarrollo deforme del sistema, y quizá sea el momento de rectificarlo.

O sea, ¿de los cinco privados podría quedar uno o dos?
Quizá dos, tres. Porque ligado a esto está el número de procedimientos que realiza cada técnico por año y dos tercios de nuestros cirujanos están trabajando por debajo de lo que se recomienda.

Si cada vez los centros operan menos, con un nuevo IMAE van a operar menos todavía.
Bueno, hay muchos cirujanos que están cerca de su edad de retiro. Yo mismo no estoy lejos.

Pero no contribuye al país tener uno más.
¿Cómo que no? ¿Quién va a entrenar a los nuevos? Se dice, por ejemplo, que este proyecto afecta al Hospital de Clínicas que es el que tiene la obligación de formar recursos humanos.

¿Eso lo dice para defender que el nuevo IMAE forme recursos?
Pero es que uno de los motivos por los que la facultad entabló el diálogo con nosotros es para ver si podemos solventar la formación de recursos humanos en cirugía cardíaca.

La Facultad de Medicina se enteró tarde de este proyecto.
Nosotros siempre entendimos que las resoluciones presidenciales sobre la constitución de un IMAE en el hospital Militar no tenían por qué hablar de la Facultad de Medicina.

Pero un argumento para crear este nuevo centro es la complementación con el Clínicas.
Eso nos lo planteó la Facultad de Medicina hace escasos dos meses.

¿Por qué no fortalecer el Clínicas, en vez de crear un nuevo centro?
El Clínicas invirtió US$ 4 millones y se olvidó de hacer salas de operaciones y CTI. Si usted tiene que desarrollar un centro público, y se le va a pedir que haga 500 operaciones, no lo va a poder hacer sin sala de operaciones.

¿No amerita corregir ese “error”?
¿Con qué dinero? ¿Le va a pedir a Chávez otra vez?

Pero el Estado está invirtiendo nuevamente en el Militar.
No, Sanidad Militar está invirtiendo en el Militar. Si el Estado quiere invertir US$ 2 millones y medio de más para solventar lo que se olvidaron de hacer hace dos años, no estaríamos discutiendo esto.

Entonces la idea inicial no era complementar con el Clínicas, ni formar a la Universidad.
Sí, comenzó siendo un programa para Sanidad Militar. Nosotros no pensamos en complementar. Cuando se habla de una red, y el MSP y la Facultad de Medicina nos plantean todo esto, decimos ‘sí, perfecto’. Sanidad Militar está totalmente de acuerdo en integrarse. ASSE no ha manifestado una voluntad clara de referir pacientes hacia el IMAE del Militar.

¿Pero el argumento central no es justamente absorber la demanda del sector público?
El Clínicas recibe pacientes que no puede asistir. Y tiene pacientes que no puede operar, y por ello quiere saber si los puede enviar al Militar. Nosotros decimos que sí, pero el FNR tiene que otorgar cobertura financiera.

¿Cómo se fortalecerá el sector público, si el dinero queda en el Militar?
Sanidad Militar solicita periódicamente refuerzo de rubros para solventar necesidades que no se pueden solventar con recursos propios. Los ingresos que se podrían generar con la asistencia (cardiológica) a ciertos subsectores del sector público, podría ayudar a que Sanidad Militar disminuya su necesidad de requerir refuerzos del gobierno central.

Con el IMAE del Militar el Centro Cardiovascular va a funcionar peor porque va a tener menos demanda.
No. Mire las derivaciones de pacientes del Clínicas. Tres de cada cuatro pacientes del sector público no se asisten en el Clínicas. Queremos que exista oferta en el sector público.

¿Qué cree usted que va a pasar con el Clínicas?
El Clínicas se va a fortalecer porque va a haber una coordinación de funciones en la que los pacientes que acudan al Clínicas, pero su estructura no pueda resolver, van a quedar en la red pública.

No se entiende el fortalecimiento.
El Clínicas, en la red de efectores públicos, puede redireccionar al paciente que llega. Va a haber una red que va a permitir resolver a ese paciente. El Clínicas operará lo que pueda hacer, y el resto lo haremos nosotros o Tacuarembó.

Igual que ahora. Lo que no hace el Clínicas, se deriva.
Pero el paciente queda en la red pública. Y los recursos que se vuelcan al tratamiento del paciente se reinvierten en la red pública.

 

 

Las fuentes, las escuchas y los periodistas

 

Cassinelli habla de una “campaña de prensa” en contra del IMAE en el Militar. Considera que no ha habido “información veraz y balanceada” sobre el tema porque no se lo consultó a él o a alguien del Ministerio de Defensa. El Observador llamó hace 10 días al cirujano que integra su grupo, Gabriel Lorier, que dilató la coordinación de una entrevista y mucho antes hizo las gestiones para que la ministra o algún funcionario del Ministerio de Salud Pública explicaran la habilitación de un nuevo IMAE, pero rechazaron el pedido. En una carta que publicó en La República y que después el Ministerio de Defensa difundió como comunicado de prensa, el cirujano mencionó a dos personas que según él son fuentes de El Observador y de Búsqueda. El semanario, en un editorial, se preguntó la semana pasada si el Ministerio de Defensa “estará usando las estructuras del Estado para espiar las comunicaciones telefónicas y/o los correos electrónicos de los periodistas”. Cassinelli dice que no. Que él identificó las supuestas fuentes por “sentido común”, porque uno de ellos es “primo” del editor general de Búsqueda. “Si uno recurre a las actas del consejo de la Facultad de Medicina donde el año pasado se discutía el tema grado 5, van a ver que hay un increíble paralelismo entre lo que el primo del editor decía en el consejo y lo que Búsqueda escribe, hasta en los términos específicos y adjetivaciones”, dijo Cassinelli. En el otro caso, entiende que es fuente de El Observador porque mencionó en dos oportunidades por Twitter a una periodista del diario. Según argumentó, reveló sus nombres “porque andan diciendo sandeces en los pasillos de la Facultad”. Aseguró que no se “criminaliza” a quien brinda información a los medios anónimamente, pero consideró que estas personas deberían “dar la cara” y decir “cuáles son sus perfiles académicos”. “Que salgan públicamente a explicar su posición de cómo ellos fortalecerían al eje público. En este país lo que necesitamos es transparencia”, opinó. A su vez, reconoció que los informantes que ha identificado no tienen intereses económicos: “Son pececitos de pecera”, dijo. Pero aseguró que la campaña de los medios responde a los intereses de los “peces gordos” que puedan “tener detracciones económicas con el cambio de parámetros del sistema”. Agregó: “Ningún pez gordo ofrecería su rostro, para eso están los testaferros”.

http://www.elobservador.com.uy

Anuncio publicitario
A %d blogueros les gusta esto: