Una rambla histórica deteriorada

PIRIÁPOLIS

La costanera del balneario muestra abandono y falta de mantenimiento

El abandono y la falta de mantenimiento en varios tramos de la Rambla de los Argentinos en Piriápolis saltan a la vista cuando se camina por la vereda de la playa. La balaustrada  y las pilastras lucen opacas, y la falta de pintura es notoria. Los grafitis son innumerables y en las glorietas faltan vigas de madera, un aspecto que no condice con la historia de ese rincón entre costa, cerros y bosques que un día se llamó Balneario del Porvenir y fue el sueño inspirador que tuvo Francisco Piria en la Costa Azul francesa.

Una recorrida de El Observador por el balneario pudo constatar que la temporada llegó más rápido de lo que esperaba la Intendencia de Maldonado, que en mayo anunció un plan de refacciones en toda la rambla que fue calificado por el director de Planificación y Ejecución Presupuestal, Álvaro Luzardo, como la “obra emblema de Piriápolis para el quinquenio”, con una inversión inicial de US$ 2 millones. Pero también es cierto que el temporal de octubre hizo su parte. La fuerza del mar dejó un boquete de cinco metros en el murallón de la rambla de los Ingleses.

A lo largo de toda la costa del balneario decenas de barandas están rotas y en algunas partes, directamente, no existen. En algunas partes los palos están quebrados por la mitad. A la altura de la calle Freire hay cintas de color blanco que funcionan como advertencia cerca de una de las bajadas a la playa y sobre la zona del puerto hay un tramo que está tapado con una malla plástica de color naranja. Por todo esto, las quejas de los veraneantes son comunes en el centro turístico.

En una de las glorietas ubicadas frente al Argentino Hotel los bancos de madera y hormigón están despintados y gastados. Algunos están partidos, les faltan tablas y ya no sirven para sentarse. La misma imagen se repite en otros puntos del trayecto. También es fácil toparse con algunos pozos. En varios tramos faltan baldosas y en otros están flojas y partidas. Lo mismo pasa en los pasajes hechos de adoquines. Sobre el cordón hay pequeñas cámaras subterráneas con las tapas de cemento partidas y en su interior los cables están al descubierto.

A la altura del cruce con la calle Trápani, la cebra –que era blanca– ahora luce un color gris que se confunde con el pavimento. A pocas cuadras, el mal estado de la colonia de vacaciones de la ANEP es motivo de comentario por quienes pasan por el lugar. La enorme fachada –que pertenecía al viejo Gran Hotel (construido en 1905 por Piria)– está envuelta por el deterioro. Su jardín tiene el pasto alto y las pocas flores que van quedando como adorno sobre la vereda se encuentran secas. 

Los árboles están sin podar y el pasto alto rodea sus troncos. En la zona del puerto y a pocos metros de la discoteca La Rinconada varios contenedores están desbordados. El olor nauseabundo que se apodera de los sentidos en una parada de ómnibus indica que el recolector hace días que no pasa.

El alcalde de Piriápolis, Mario Invernizzi, dijo a El Observador que hasta ahora se le dio prioridad a otras obras y tareas en la ciudad, aunque reconoció el mal estado de algunos espacios en el balneario. “Tenemos muchos lugares públicos que están más o menos”, confirmó. Consultado por la falta de mantenimiento que existe en varias partes de la rambla, el jerarca explicó que este año se optó por no pintar la balaustrada y “dejarla como un rubro presupuestal para más adelante”. La última pintura se hizo en 2010.

Invernizzi explicó que se colocaron 37 bancos nuevos, pero algunos han sido arrancados y tirados a la playa por  vándalos. También dijo que se ha denunciado a la Policía el robo de adoquines y que se está en el debe con la reposición de baldosas, porque “no se pudo llegar a tiempo” con la licitación. Además, faltan 65 palos que forman parte de las barandas sobre el murallón que rodea la playa. Buena parte de ellos se rompieron durante el temporal.

“Es cierto que la gente lo primero que ve es la rambla. (Pero) también se disminuyó muchísimo la contaminación visual, se sacaron todos los carteles y los toldos con el apoyo de los comerciantes”, expresó el alcalde. Y agregó: “Previo a la temporada nos dedicamos a tres aspectos fundamentales: la limpieza, la reparación del alumbrado público y de las calles. Estamos en una situación de guerra permanente con el depósito de ramas y podas en lugares indebidos. En Playa Hermosa y Playa Grande se sacaron 15.000 metros cúbicos de ramas (…). El año pasado llegamos a siete kilómetros de calle recuperada con aproximadamente 6.000 metros cuadrados de pavimento de hormigón que hace más de 40 años que no se tocaban”. 

El municipio cuenta con 155 funcionarios para atender su jurisdicción que se extiende desde Las Flores hasta arroyo El Potrero.

el observador.

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