SMU: marihuana no reduce el consumo de otras drogas

 

El Sindicato Médico realizó un informe en el que cuestiona el proyecto de legalización de la venta de marihuana

 

El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) realizó un informe en el que cuestiona el proyecto de ley para legalizar la venta de marihuana que impulsa el gobierno. Para realizar el documento, una comisión especial del SMU integrada por distintos expertos, analizó la iniciativa

“No existe evidencia científica de que con una mayor accesibilidad a la marihuana se reduzca el consumo de pasta base o de otras drogas (efecto góndola). Todo consumo problemático implica daño a la salud. El consumo continuado de marihuana puede llevar al abuso o la dependencia”, señala el documento del informe, según publica El País.

“La marihuana es la droga ilegal más consumida y sobre la que existe la menor percepción de riesgo. Las políticas de prevención deberían trabajar tanto sobre los factores de riesgo como los de protección”, dice el SMU en otro de los puntos.

El documento indica que los expertos están “preocupados” por el mensaje del gobierno para la regulación del mercado de la marihuana, lo que para las autoridades incidirá positivamente en el problema del consumo y el tráfico de drogas.

Otro de los puntos cuestionados fue “la forma en que se está desarrollando el debate” y que por la legalización se entienda que  haya una “disminución” de la percepción de riesgo que tiene el consumo de la sustancia.

El informe indica que el inicio del consumo de la droga en baja edad “aumenta el riesgo de consumo problemático, y puede dar alteraciones tanto en la esfera cognitiva, como en lo psicológico y lo social”.

“No hay suficientes ensayos clínicos que demuestren que los beneficios medicinales de la marihuana sean mayores que sus riesgos”, señala el documento en el que se aclara que “tampoco se puede descalificarla como medicinal, en caso de que otras indicaciones terapéuticas hayan fracasado”.

La publicación del SMU, que está a “disposición” para colaborar en el debate, concluye: “Desarrollar una política racional y a su vez efectiva sobre el cannabis es un desafío, y desde una perspectiva de la salud pública, la misma debe ser tal que permita alcanzar los beneficios de minimizar el daño causado por el consumo de drogas, legales e ilegales, al tiempo de reducir los costos sociales de políticas prohibicionista”.

 

 

A %d blogueros les gusta esto: