Centro de Telemedicina

Médicos de todo el país accederán gratis al Centro de Telemedicina

La Fundación Peluffo Giguens inaugura hoy dos salas para interconsulta de cualquier patología

Sin importar si trabajan en el sector público o en el privado, si se dedican a atender niños con cáncer, adultos con patologías cardíacas o ancianos con reuma, a partir de marzo todos los médicos uruguayos podrán solicitar gratis en el Centro de Telemedicina de la Fundación Peluffo Giguens una teleconferencia con un médico referente de su área.

La Peluffo Giguens inaugura hoy ese centro “con la ilusión de devolver algo a la gente que tanto ha confiado” en la fundación, dijo su presidente, Jorge Bartesaghi.

El Centro de Telemedicina fue el detonante de la separación del equipo médico y la creación de una nueva fundación, la Pérez Scremini. Los médicos siguen al frente de la atención oncológica en el Pereira Rossell pero ya no dependen de la Peluffo Giguens (ver nota aparte).

Bartesaghi quiere dejar ese tiempo de conflicto y peleas mediáticas atrás. “Tengo que mirar hacia delante. Este es un bien fantástico para el país, un beneficio para todos; estamos hablando del futuro”, dijo a El Observador.

El valor de la interconsulta

La construcción que en los últimos 10 meses se levantó contigua al Centro Hemato-oncológico del Pereira Rossell y los equipos para hacer las teleconferencias costaron cerca de US$ 1.5 millón.

El valor “no está” en las pantallas de última generación que albergan las dos salas de teleconferencias del centro, advirtió el presidente de la Peluffo. “El valor es la calidad de la respuesta que se le dará al paciente a través del médico”, consideró.

La decisión de invertir en eso surgió tras constatar que “en materia de infraestructura y tecnología estaba todo resuelto”. Querían “hacer algo más por los niños con cáncer”. Luego se preguntaron por qué limitarlo a esos pacientes, y decidieron ampliarlo al servicio de todas las especialidades. La Fundación contrató a una consultora para recabar la opinión de las cátedras médicas. Según Bartesaghi, el proyecto fue avalado por completo.

Una de las salas se destinará a ateneos y discusiones académicas de carácter docente. La otra, más pequeña, permitirá llevar a un paciente y analizar su caso particular. La fundación también instaló pantallas en varios hospitales de referencia del país en nueve departamentos, y realizó convenios con dos centros de salud extranjeros: el Hospital de Nuevo México y el Hospital de Luisiana, en Estados Unidos. La interconsulta con el interior o con estos dos hospitales será gratis, pero las salas también estarán disponibles para entablar contacto con otros centros.

“Sin la Peluffo, 40 % de los niños con cáncer muere”

Los 12 médicos que trabajaban para la Peluffo Giguens y renunciaron en julio crearon la Fundación Pérez Scremini que, de acuerdo a un preconvenio firmado con ASSE (aún están en transición), gestionará el servicio Hemato-oncológico del Pereira. A un año de que comenzaran las acusaciones cruzadas con el jefe del servicio médico, Ney Castillo, el presidente de la Peluffo Giguens, Jorge Bartesaghi, sostiene que “el milagro” de la emblemática fundación va más allá de lo estrictamente médico: “Si hoy terminara la Peluffo Giguens, el 40% de los niños con cáncer de este país se moriría. ¿Por qué? Porque el verdadero sentido y milagro fue lograr que todos los niños se pudieran curar con independencia de su situación económica-cultural y su ubicación”, consideró. La ecuación financiera ya no será la misma porque el impacto del conflicto es innegable, pero la Peluffo seguirá financiando traslados y estadía a los niños que requieren tratamiento oncológico. También estará al frente del Centro de Telemedicina. Bartesaghi aclaró que aunque ese servicio es “para todos”, la fundación seguirá dedicada a los niños con cáncer.

el observador.

A %d blogueros les gusta esto: